terça-feira, 25 de agosto de 2015

Denia desmorona un imperio con vuelo de 69.28 metros






Foto: Reuters
Las notas de nuestro himno nacional. Su sonrisa. Una mulata de 1.76 metros de estatura y 81 kilogramos de peso entre dos torres europeas. Sencillamente Denia Caballero se las ingenió para con un disparo inicial de 69.28 metros silenciar el Nido de Pájaro de Beijing, desmoronar un imperio de nombre Sandra Perkovic (67.39) y soportar los embates de la legión alemana, comandada por la experimentada de 30 años Nadine Müller.
Todos miraron la órbita de su disco en ese primer envío, en el que casi se sale del círculo tras el impulso final. Pero la suerte le sonrió, como también lo hizo Niké, la diosa griega de la victoria. El implemento salió disparado y su órbita frisó la línea de los 70 metros. Un primer disparo para marcar territorio, impresionar y sacar de concentración a sus rivales, sencillamente un tiro de oro.
Su secuencia continuó con envíos de 63.83-x-65.97-66.55-66.58. una serie que hizo honor a su estabilidad durante toda la temporada, a su condición de campeona Panamericana en Toronto (65.39) a su pedigrí de líder de la temporada (70.65).


Foto: Reuters

Intentó darle alcance con todo la croata Perkovic, víctima del desconcierto y con la presión por toneladas sobre sus hombros, la jaula se le estrechó, cometió tres fouls y no fue hasta el último envío que logró colarse en la segunda plaza, y de paso romper un doblete de podio para la Mayor de las Antillas, pues la santiaguera Yaimé Pérez (65.46), fue desplazada al cuarto escaño en ese intento del adiós.
Cuba mantuvo así su cadena de podios consecutivos en el lanzamiento del disco, eslabonada entre 2007 y 2013 por la pinareña Yarelis Barrios. La villaclareña Denia materializó por primera vez la escalada a lo más alto del podio de premiaciones. Una temporada que aún no concluye. Ahora su intención de quebrar el tope nacional de 70.88 metros en poder de Hilda Elisa Ramos se mantiene latente.
En este instante el sueño de coronarse en Río de Janeiro 2016 deja de ser una quimera. Sus músculos comprobaron la naturaleza humana de Pérkovic, le asestaron una estocada a la médula a un imperio invencible desde Londres 2012.
Raúl Calderón, su mentor, vio coronar tantos años de trabajo minucioso sobre la técnica, de inversión de apoyos, de velocidad del giro, aumento del volumen muscular, adquisición paulatina de maestría…
La jornada atlética para Cuba se completó con la clasificación a las semifinales de los 200 metros de los velocistas Roberto Skyers (20.29 segundos) y Reynier Mena (20.37). Por ahora se cuentan entre los 24 agraciados. Solo ocho largarán en la final, donde seguramente habrá segunda parte del suspense Usain Bolt-Justin Gatlin.


Foto: Reuters

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