terça-feira, 23 de agosto de 2016

El gimnasta tenía la razón

Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial















RIO DE JANEIRO.—El gimnasta, como conocemos todos a Reinieris Salas, es el luchador de libre de más aval que trajo la comitiva cubana a los XXXI Juegos Olímpicos, en esta ciudad. Como es lógico en él se centraron las mayores aspiraciones y el hombre respondió a las exigencias y fue hasta la disputa de la presea de bronce.
En su trayectoria le ganó al sudcoreano Gwanuk Kim por 5-4 y después perdió con el tuco SelimYasar por 5-3. Yasar, que fue a la postre subcampeón, lo arrastró hasta el repechaje y en el camino por el bronce, Salas doblegó al boricua Jaime Espinal, plata hace cuatro años en Londres.
Fue así que quedó lista la escena para la porfía por el tercer puesto frente al estadounidense Michael CoxJ´Den. Fue una pelea compleja, de alto nivel táctico, en el cual el norteño iba delante (1-0) por una salida del colchón del antillano. Sin embargo a falta de 40 segundos, J´Den fue penalizado y se le exigió marcar en 30 segundos, de lo contrario se empataría el choque.
Foto: enviado especial, Ricardo López Hevia
El árbitro actuante silbó y le dio ese punto de la igualada a Salas, pero los entrenadores norteamericanos desafiaron la decisión y después de tres vistas al video, la mesa que dirigía el combate, no solo trocó la decisión, sino que le otorgó dos puntos a J´Den, pero también uno al cubano y allí, con el marcador 3-1 sobrevino la airada protesta del gimnasta y cuerpo técnico cubano.
Este deporte ha cambiado sus reglas constantemente buscando ser más atractivo y eso en no pocas ocasiones ha dejado a sus propios jueces o especialistas con más de un signo de interrogación. Igual, como nos sucede a menudo a los periodistas aquí, tras un revés es casi imposible y muchas veces totalmente imposible, hablar con atletas y entrenadores. Este no fue la excepción.
Lisset Ricardo, periodista del semanario Jit, Raiko Marín, del diario Juventud Rebelde, y este redactor, insistimos, pero no pudimos dar con ninguno de esos dos actores. Buscando una explicación, fuimos a varios federativos y algunos de ellos le dieron la razón a la molestia de Salas, quien ni esperó por losseis segundos que le restaban al combate y abandono el colchón en franco y abierto desacuerdo con los imparciales.
Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
















Según nos explicaron los federativos, el árbitro silbó el final de los 30 segundos sin conceder puntos al estadounidense y sí uno al cubano, pues no le marcaron en ese tiempo. Vino la reclamación de Estados Unidos y la mesa consideró que hubo dos puntos para J´Den y uno para el cubano. Lo incomprensible aquí es cómo se interpreta la regla, si se considera un punto para Salas, entonces quiere decir que en los 30 segundos no hubo acción valida de su oponente, por lo tanto ambos tienen que ser puestos de pie y continuar la lid. A nuestro juicio, y por la cara de desacierto que pusieron los federativos consultados, incluyendo el árbitro actuante en la pelea, ni ellos mismo están seguros de lo que hicieron.
Hemos visto aquí excelentes demostraciones de atletas cubanos que no han llegado a medallas u otras que siendo favoritos no han alcanzado la cima del podio y han ponderado el trabajo arbitral. Pero la experiencia de Reinieris Salas no fue igual. Les digo que indagamos muchísimo y a nuestro juicio, no al de nadie, él muchacho tenía la razón.

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