sexta-feira, 19 de agosto de 2016

EL RETO DEL TAEKWONDO

Rafael busca el alba dorada en su estreno olímpico

Alba sabe que enfrentará una lid de altísimo nivel, que en la apertura le pone delante al tunecino Yassine Trabelsi, actual campeón africano y bronce en el certamen mundial de Puebla 2013



RÍO DE JANEIRO.—Rafael Alba, en más de 80 kilogramos, es el único taekwondoca cubano que estará optando por la gloria olímpica en estos Juegos, a los cuales le van quedando solo horas. Su aspiración de hacerse de un lugar en el podio se materializará o no, justo el día antes de que se apague la antorcha de esta cita. Es decir, mañana sábado.
Como todo aquel que sueñe con tan anhelado propósito, Alba sabe que enfrentará una lid de altísimo nivel, que en la apertura le pone delante al tunecino Yassine Trabelsi, actual campeón africano y bronce en el certamen mundial de Puebla 2013, ganado por el cubano en la división de más de 87, quien también fue tercero del orbe en Chelyabinsk, Rusia, el pasado año. Al de Túnez  le ha ganado, precisamente en esas dos justas y ahora debe avanzar sobre él.
Pero la cota se empinará tan pronto como en la segunda parada, porque de seguro encontraría al uzbeko Dmitriy Sho­kin, vigente titular del planeta y primero del ranking en la división superpesada. Este encuentro es el todo o nada de Rafael, una victoria podría significarle el alba dorada en unos Juegos Olímpicos. Shokin y el antillano se enfrentaron este año en Manchester y en regla de oro, después de cumplido el tiempo reglamentario, el líder global doblegó a Alba con un punto marcado con el puño.
Si lograra derrotarlo, estaría midiéndose al vencedor entre el estadounidense Stephen Lambdin y el francés M´Bar N´diaye, virtuales favoritos ante el fogoso brasileño Micon Si­queira y el prometedor nigeriano de 20 años Abdoulrazak Issou­fou Al­faga. El norteamericano es cuarto en la confrontación universal del pasado año y el galo quinto.
Según nuestro colega Aliet Arzola Lima, un seguidor con do­minio de los pasos de nuestros taekwondocas, “tanto uno co­mo el otro hoy son inferiores a Alba”. Si Aliet tiene razón y gana ese duelo, el santiaguero, el hijo de Alina, aseguraría plata y es­peraría por un rival de la parte de abajo del organi­grama.
A nuestro juicio, de la otra cuarteta debe salir a flote hasta la final el azerí Radik Isaev, un hombre que fue en el 2015 monarca de Europa y del mundo en 87.
Si los cálculos no se enrarecen, él debería doblegar a Dong-Min Cha, ganador hace ocho años en Beijing y del planeta en el 2011, sin embargo después ha sido más discreto. Pero ojo, es sudcoreano.
Como en los papeles todo se pinta mucho mejor que entre patadas sobre el tapiz de competencia, podríamos tener una fi­nal entre Alba e Isaev o entre este y el uzbeko Shokin. Y tampoco es descartable una a base de Cuba vs. Sudcorea.
Pero para Alba hay solo un camino y nos lo dejó claro el día 12, cuando cumplió sus 24 años: “Será una batalla entre grandes competidores y yo estaré en ella, porque puedo y tengo con qué. El reto está planteado y la suerte echada”.


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