quinta-feira, 11 de agosto de 2016

¿Era González? Sí, pero no Asley

Asley perdió en el terreno físico, porque no buscó la solución donde él es más fuerte, en el apartado táctico. Se dedicó a aguantar una mole muscular en vez de intentar alguna técnica

Foto: Ricardo López Hevia
RÍO DE JANEIRO.—¿Mentira que perdió? ¿Pero descalificado? Nadie lo creía. Había dicho que Asley González era uno de los mejores judocas, hombre o mujer, que ha pisado por los tatamis cubanos, y lo mantengo. Entonces, ¿cómo se quedó sin medallas, cómo cayó de esa manera, por cuatro penalizaciones?
Claro que es difícil de digerir. El que subió al tatami frente al mongol Otgonbaatar Lkhagvasuren, no se parecía al villaclareño. En el duelo no hubo judo ni de uno ni de otro lado, fue un combate pálido, cuya única propuesta vino del lado de Otgonbaatar, y se ciñó a empujar al cubano, con lo cual aseguró dos de las cuatro penalizaciones que lo condujeron a la derrota.
En otras palabras, Asley perdió en el terreno físico, porque no buscó la solución donde él es más fuerte, en el apartado táctico. Se dedicó a aguantar una mole muscular en vez de intentar alguna técnica aprovechando la propia fuerza del contrario.
Foto: Ricardo López Hevia
Tenía una gran deuda competitiva por ausencias a certámenes del calendario internacional. Eso es cierto y pudo haberle pasado factura. Pero estoy de acuerdo con una de las expresiones de su preparador, Justo Noda, cuando afirmó que “aun así debió trabajar mejor, él tiene para resolver esos problemas ante un rival que es incómodo por su complicada postura”.
En lo que no coincido con el avezado técnico es en el tema del arbitraje, o al menos en la apreciación de la falta que lo descalifica. A González le aplican la pena por falso ataque y creo que sí lo hubo, pues o realizaba una técnica o hacía eso, de lo contrario se la aplicarían igual porque estaba ya otra vez fuera del área de combate. Sí creo que la primera llamada de atención del árbitro debió ser solo para el mongol, pues era el del agarre ilegal en las manga hacia abajo.
De cualquier manera, si hubiera tres amonestaciones para los dos, el cubano —por lo visto en el match— estaba muy mermado físicamente, y cuando eso ocurre, el elemento técnico sufre y el táctico aún más, pues el pensamiento no fluye igual sobre un cuerpo agotado.
Este jueves el judo cubano tendrá dos propuestas que saben lo que es un podio de alto nivel. Yalennis Castillo, obtuvo plata en los olímpicos de Beijing 2008, en una porfía de la que debió salir ganadora, pues allí sí el arbitraje tuvo un peso negativo sobre ella, y José Armenteros, campeón mundial juvenil y subcampeón del orbe de mayores, en el 2014. Ella se presenta en los 78 kilogramos y él en 100.
Foto: Ricardo López Hevia
Con Asley debíamos comenzar a contar en medallas, pero lo que iniciamos fue el descuento. Nos habíamos preparado para escribir lo que creíamos era realmente muy posible. Ojalá que en las próximas salidas el fantasma de aquellas victorias de Castillo y Armenteros vuele sobre la sala Carioca 2 del Parque Olímpico, para que mañana puedan leer la crónica de una medalla no anunciada.
Foto: Ricardo López Hevia

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