quarta-feira, 31 de agosto de 2016

“Sigo siendo Yunidis”

“Estoy lista, física y mentalmente, llegaré a Brasil en óptimas condiciones para hacer lo mejor que se pueda. No será una competencia fácil, ha avanzado muchísimo el deporte en mi categoría..."

Yunidis buscará la medalla olímpica en el salto de longitud. Foto: Getty Images
Yunidis Castillo no podía quedar aislada, no quería quedar aislada de los tatamis, de las pistas…del deporte. Con solo 10 de años de edad, sufrió un accidente que la separó para siempre del judo, disciplina que practicaba con mucho gusto desde bien temprano, pero sintió la necesidad de “intentar otra cosa” por ser una eterna fanática del mundo atlético.
Así expresó la menuda santiaguera hace cuatro meses al portal del Comité Paralímpico Internacional (IPC por sus siglas en inglés), que recoge en breves líneas su enorme pasión por el universo del músculo y la coloca en el tope de los mejores competidores cubanos en el concierto de los deportes para discapacitados.
No es de extrañar tal seguimiento, porque Yunidis posee un palmarés exquisito, con nueve medallas mundiales, de ellas siete de oro logradas entre las citas del orbe de Christchurch 2011 (Nueva Zelanda) y Doha 2015 (Catar). Por si fuera poco, reinó a sus anchas en los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012 con un gran total de cinco coronas estivales.
Es la dueña indiscutible de las pistas, un verdadero rayo que ha dominado las pruebas de velocidad en la categoría T-46 (amputación única por encima del codo), y todo ello a pesar de que no sentía particular atracción por el atletismo, y nunca se vio como una potencial estrella en eventos internacionales.
“La verdad es que no me gustaba cuando estaba en la escuela. A pesar de que era de las mejores, prefería el judo, el principal deporte que practiqué durante mi infancia. Sin embargo, siempre he sido rápida, así que por lo general fue seleccionada para formar parte de los equipos de atletismo”, destacó en la referida entrevista al IPC.
Ahora, con 29 años, y tras afrontar un prolongado espacio de maternidad, Yunidis no ha querido faltar, en Río de Janeiro, al escenario paralímpico, esa especial cita en la que solo ha mostrado puro brillo en dos incursiones previas, y a la cual regresa con mucho ímpetu, sin presión.
“Después que tuve mi bebé estuve mucho tiempo parada, alrededor de dos años. Entrar a la pista en los Parapanamericanos de Toronto en el 2015 fue casi empezar de cero. Era una niña nueva, parecía que nunca había corrido, tenía que volver a ganar confianza, volver a ser quien normalmente era”, relató la indómita a nuestro diario hace solo una semana.
“No compito desde el Mundial de Doha, donde no me presenté en las mejores condiciones. Me sentía algo pasada de peso, los músculos no estaban del todo fortalecidos, es decir, no me encontraba preparada para una competencia de ese nivel, y aun así conquisté una medalla de oro y dos de plata, incluida una en la longitud”, rememoró Yunidis, ahora a tope para el reto de Río.
“Estoy lista, física y mentalmente, llegaré a Brasil en óptimas condiciones para hacer lo mejor que se pueda. No será una competencia fácil, ha avanzado muchísimo el deporte en mi categoría, ha aumentado el nivel y la cantidad de corredoras. Aunque queda el respeto, porque sigo siendo Yunidis Castillo”, sentenció sonriente la velocista, quien no dudó en lanzar un llamado a sus contrarias.
“¿Por cuánto vas en estos Juegos?”, le preguntamos, y nos contestó sin dudar. “En Río creo que se me va a ir la mano, voy buscando cuatro oros. En 100, 200, 400 y la longitud. Solo Dios sabe lo que pueda pasar, pero voy por revalidar mis títulos y discutir también en el salto”. No nos sorprende, ella tiene madera para lograr lo que se proponga.

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