quarta-feira, 10 de agosto de 2016

Tatami de judo o cumbres borrascosas

Este miércoles el judo tendrá a Asley Sánchez, subcampeón olímpico del 2012 y titular mundial del 2013 se enfrentará al boliviano Martín Michel, mientras la segunda parada es más exigente

RIO DE JANEIRO.—Silva no debe pasar el escollo inicial, pues su adversario será el hombre proa del ranking mundial, actual campeón europeo y del mundial del 2014 y segundo del 2013, el georgiano Avtandili Tcherikishvili, habíamos escrito la víspera de la aparición del matancero en la cuarta jornada del certamen de judo de estos Juegos Olímpicos, y así fue.
Aunque se le vio con coherencia a la ofensiva y bien tácticamente en los elementos de defensa, sin caer en faltas, Iván Silva (81 kilogramos) perdió en un terreno en que el judo cubano tiene mucho que recorrer, el agarre. No quiere decir que de si solucionarlo otro sería el resultado, pero sí guardaría mayores posibilidades.
También adelantamos sobre Maricet Espinosa (63 kilogramos) lo siguiente: tiene una cómoda apertura con la nepalí Khatri, pero en su segundo duelo la israelí Yarden Gerbi es una oponente que ya cuenta con un título mundial de la división en el 2014 y en el 2013 fue plata. Hoy es la quinta del planeta y se ha cansado de poblar las ceremonias de premiaciones de Grand Prix, Grand Slam y Copas del Mundo.
A ella le ocurrió algo parecido. Marcó yuko con buena técnica de hombro, sosteniendo su agarre a la manga de la oponente. A la mitad del combate, y aún con esa apreciable ventaja, lo cambió para controlar en la solapa de su rival. Perseguía detener el combate, dormirlo, pero fue un craso error porque le liberó la mano a una adversaria de muchos recursos, que a solo 15 segundos de la modificación de la cubana alcanzó wazari y siguió al suelo para decretar el final del combate y la eliminación de la antillana.
Este miércoles el judo tendrá a Asley Sánchez, subcampeón olímpico del 2012 y titular mundial del 2013, que como ya sabemos tiene deuda competitiva por la lesión, operación y luego recuperación de su hombro derecho. Es, a nuestro juicio, uno de los mejores judocas cubanos (hombre o mujer) que ha pasado por los tatamis de nuestro país.
“Preferimos que llegara sano, en óptimas condiciones físicas, por eso no lo inscribimos en la mayoría de las competencias preparatorias de cara los Juegos”, nos dijo Justo Noda, su entrenador, quien opinó que “él es un judoca de mucho nivel, resolutivo y de quien se puede esperar siempre un alto resultado”.
Su apertura frente al boliviano Martín Michel debe ser de puro trámite, mientras la segunda parada es más exigente, con Quedjau Nhabali, a quien vimos en enero en el Grand Prix de La Habana salir con una quinta posición. El holandés Noël van 't End, ganador del Gran Premio de Tbilisi en marzo pasado, o el mongol Otgonbaatar Lkhagvasuren, monarca de la misma competencia pero en su país el mes anterior, sería su contrario en un tercer cotejo. A nuestro juicio, Otgonbaatar debe ser el rival.
Si saliera airoso debe esperarlo el más avalado de ese grupo del organigrama, el georgiano Varlam Liparteliani, actual titular europeo y líder de ese continente en los tres últimos certámenes y bronce de los campeonatos del orbe del 2015 y 2014. Si cayera va al repechage para aspirar al bronce, pero si continúa hay cuatro hombres que pudieran ser su adversario en semifinales: Doghan Gwak, de Sudcorea; el ruso Denisvov; el azerí Mehdiyev, o el brasileño Thiago Camilo. De ese cuarteto nadie tiene mejor hoja de servicio que el asiático, actual campeón mundial y líder del ranking del orbe.
Para Asley ese combate significa o ir directo a la final o celebrar un solo encuentro por el tercer puesto. Como se puede apreciar, aunque él sí es uno de los que tenemos en los cálculos medallistas, el primero con esa condición en el judo, la ruta de unos Juegos Olímpicos hacia el pináculo de la gloria está preñada de gigantescas y borrascosas cumbres.

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