sábado, 30 de julho de 2016





“En el mundo moderno, lleno de poderosas posibilidades que al mismo tiempo amenazan con peligrosas decadencias, el Olimpismo puede constituir una escuela de nobleza y pureza morales, tanto como de resistencia y energía físicas, a condición de que elevéis siempre vuestra idea del honor y del desinterés hasta la altura de vuestro vigor muscular”.
Así lo afirmó Pierre de Coubertin, a quien los Juegos Olímpicos le deben su restauración en la era moderna. En  menos de 20 días, ese honor será la sombrilla de la trigésimo primera edición de esas citas en la bella ciudad de Río de Janeiro, merecedora de ser la primera sudamericana en hospedar el mayor concierto mundial del deporte.
Y aunque Coubertin también dijo que “lo importante no es ganar, sino competir”, todos los atletas ven su realización en un podio en las exigentes competiciones presididas por los icónicos cinco aros. Pero antes de las lides en suelo carioca, entre el 5 y el 21 del venidero mes, hay otras que intentan emular con la Pitia, sacerdotisa de Apolo, que daba los oráculos (pronósticos o predicción) en el templo de Delfos, en la antigua Grecia.
Como suele suceder en los prolegómenos de todas estas reuniones del músculo, no son pocas las entidades que ya han definido cómo quedaría el medallero de la justa brasileña.
Si nos guiamos por la empresa holandesa Infostrada Sports, Estados Unidos encabezaría la tabla de medallas, seguido de China, Rusia, Francia, Alemania, Australia, Gran Bretaña, Brasil, Nueva Zelanda y Hungría, para los diez primeros. Según esta agencia, Usain Bolt no ganaría en los 100 metros, pues lo vencería el estadounidense Justin Gatlin. En favor del jamaicano, esa propia organización, previó ha­ce cuatro años que los británicos llegarían a 19 de oro, pero se quedó diez por debajo, aunque sí estuvo certera en el total de aquella sede, pues afirmó que terminaría con 65 y en total fueron 67.
Infostrada no contempla a Cuba entre los 15 vanguardistas de la lista.
Docudeportes.es da el mismo trío puntero, incluye a Japón en el cuarto y a Sudcorea en el noveno y saca de la decena de lujo a Hungría y a Brasil. Al anfitrión lo ubica en el 18 con cuatro doradas, cinco de plata y ocho de bronce, mientras a la Mayor de las Antillas, la sitúa en el 13 (7-5-4).
La organización de economistas PwC, cuyo primer elemento para la profecía es el tamaño de las economías (medido por el PIB con base en tasas de cambio de la paridad del poder adquisitivo), excluye también a brasileños y húngaros del segmento de los diez primeros y también lo hace con Nueva Zelanda, en favor de Italia. Para ella, Brasil es oncena y Cuba anclaría en el 16, sin aportar el color de las medallas, solo que los locales acumularían 25 premios y los cubanos 16.
Más allá de la escaramuza de una bola de cristal, los Juegos Olímpicos están bajo un manto místico que ha visto ensombrecerse a verdaderas luminarias del universo atlético y despertado a estrellas que dormían en un sueño irrealizable para muchos. Para Cuba, claro que se trata de un enorme reto y la magnitud la da su propia historia. Ningún país del tercer mundo aparece con más de 70 lauros dorados en un escenario de tanto abolengo y ninguno ha sido capaz de mantenerse entre los primeros 20 de más resultados.
No estamos ni en Delfos ni convocados por Apolo, estamos en Cuba demandados por un pueblo que no solo es el destinatario de los logros en el deporte y en cualquier otra esfera, sino que es también su máximo protagonista y el que ha hecho posible que hoy muchos de estos estudios cuenten a esta geografía rebelde entre sus cálculos.
Prefiero hablar de propósitos y no de pronósticos. Los primeros son lo que nos han encumbrado, los que nos hacen vivir el orgullo de ser aún un referente deportivo. Si hoy se piensa en la delegación cubana a Río de Janeiro como una de las animadoras de la reunión multideportiva es porque ha mantenido sus potencialidades con esfuerzo, tenacidad y fe en la victoria; si hoy Cuba puede aspirar a estar entre los 15 primeros, incluso con fuerzas para más, es porque no ha dejado de hacer por el deporte, pese a enfrentarse a escollos más serios que los rivales que encuentra en el escenario competitivo.
Los deportistas de la Mayor de las Antillas llegarán a la capital mundial del deporte en este 2016 no solo en busca de un sueño, sino en pos de reeditar y vivir lo que tanta gloria le ha dado a este pequeño país en la historia olímpica.

Avanza Cuba en Norceca sub-20 femenino

La cubanas derrotaron a México y se adelantaron a las semifinales del Torneo, para medirse a las norteamericanas

Foto: Sitio oficial Norceca
El plantel cubano derrotó a México 3-0 (25-21, 25-19, 25-20) y adelantó a las semifinales del Torneo Continental NORCECA Sub-20 femenino con escenario en la Universidad Nova Southeastern de Fort Lauderdale, Florida, donde enfrentará este sábado a las locales.
El juego tuvo un ritmo irregular, pues las mexicanas se separaron varias veces en el marcador tanto por su buena energía como por los errores no forzados de sus rivales, pero carecieron de consistencia para superar a las caribeñas, comenta el sitio del evento.
Las cubanas se apoyaron mucho en su bloqueo, en el que fueron superiores 12-3, en cambio hubo un poco de paridad en el ataque 41-32 y en el saque 7-6, así como en los deslices (19-15).
Diaris Pérez y la acomodadora Dalila Palma anotaron 13 puntos cada una, la central Heidy Casanova 11 y la otra esquina Elizabet Vicet 10, sin embargo la máxima acumuladora del partido fue Kathya García (14), única mexicana con doble dígitos.
La propia capitana, Diaris, ascendió al primer lugar de las que más tantos acumulan con 54, es segunda al ataque y cuarta en el recibo.
“Estamos un poco descontentas por la derrota frente a las dominicanas, pero con esta victoria tenemos nuestra mejor actitud para buscar el triunfo mañana, daremos lo máximo en el terreno para llegar a discutir el oro”, dijo.
Su entrenador Roberto García manifestó que “el equipo mostró buena disposición en el saque y buen trabajo en el bloqueo, elementos que vamos a necesitar este sábado ante un rival que tiene buen nivel de ataque y dominio del balón como el elenco de Estados Unidos”.
Aseguró que Cuba ha mejorado “y esperamos que se cometan menos errores no forzados; saldremos a buscar la victoria brindando un buen espectáculo, aunque es lógico que existan altibajos por la edad de las jugadoras”.
La capitana de México, Kathya García, señaló que “nuestra falta de persistencia es lo que nos afecta, carecemos del último empujón. Nuestra actitud debe ser más positiva para sellar los triunfos”.
Por su parte, su entrenador Mario Rodríguez señaló que “no se tiene la atención hacia la tarea que se realiza, la parte técnico-táctica debe practicarse más. El equipo va en desarrollo, es la base para el mundial y hay tiempo para trabajar especialmente en la preparación física”. 
Un fuerte compromiso tienen las cubanas, tendrán net por medio al conjunto anfitrión, que cuando transitó por la categoría inferior (sub-18) conquistó plata en el mundial del 2015, en tanto las dominicanas, que rivalizarán contra Puerto Rico, ganaron el campeonato universal de aquel año en esta propia categoría juvenil, lo cual le da a ambas la condición de favoritas para avanzar a la gran final.
Las boricuas no tuvieron contratiempos para dominar a Costa Rica (25-18, 25-15, 25-10) en el otro choque de cuartos de final y no les será fácil hacer lo mismo con las quisqueyanas, quienes junto a las estadounidenses querrán asegurar desde este certamen su boleto para el mundial, el único que otorga; el otro se pondrá en disputa en la Copa Panamericana del año próximo.
Según las estadísticas Cuba está al frente en ataque y pase; segunda en bloqueo y recibo, quinta en servicio y séptima en defensa. De forma individual además de Diaris entre las primeras, aparece Laura Sánchez al frente del bloqueo; Gretell Moreno líder entre las acomodadoras y cuarta en el saque, y en el quinto Lianny Tamayo en recibo y en el rol de líbero.
Mientras los cuatro mejores planteles protagonizarán las dos semifinales, abrirán el programa los partidos entre Haití-México y San Martín y Costa Rica; los ganadores rivalizarán el domingo por el quinto escaño y los perdedores por el séptimo.

CUBANOS EN EL ATLETISMO OLÍMPICO

Los reyes del salto

Javier Sotomayor, en altura, e Iván Pedroso, en longitud, han sido los cubanos multicampeones mundiales del salto. Igual tuvieron el honor de coronarse en los más exigentes Juegos Olímpicos, escenario donde sobresalió el continuado aporte de Yoelbi Quesada, en triple
Javier Sotomayor, Iván Pedroso y Yoelbi Quesada, los dos primeros campeones y el tercero bronce, tienen sin embargo igual aporte olímpico en puntos, con 15 Foto: Getty Images
Contar con dos luminarias como Javier Sotomayor e Iván L. Pedroso irradió la alcurnia del atletismo cubano —en particular su área de saltos—, hasta los más lejanos confines del universo.
Aunque el Príncipe de las alturas surgió un poco antes, la confluencia de ambos en los años 90 de la anterior centuria, los récords impuestos y la conquista de reiteradas coronas mundialistas estremecieron corazones, desencadenaron euforias y patriotismo, signaron una épica y una época tal vez irrepetibles, en fin, enorgullecieron a toda Cuba.
Son los dos campeones olímpicos del salto, Javier coronado en Barcelona 1992, con una plateada adicional en Sydney 2000, donde Iván Lázaro desbancó con un magistral último intento al inoportuno local Jay Taurima.
Uno actual recordista mundial (2.45) luego de más de dos décadas, el otro casi lo fue de haberse aceptado su 8.96 de Sestrieri. Guiaron un área mucho más productiva que la similar femenina, pues sus compañeros sumaron otro subtítulo y dos bronceadas.
El primer saltador olímpico cubano, sin embargo, no fue de alto ni de largo. Fue de triple, cuya tradición en la isla se remonta a Sergio Macías, campeón en los I Juegos Centroamericanos de 1926.
El villaclareño Ramón López Fleites honró esta especialidad al aparecer primero que ningún otro saltarín en Roma 1960, aun cuando su estirón de 14.53 solo alcanzó un alejado puesto 33.
Los triplistas no han disfrutado la consagración dorada bajo los cinco aros por paradojas del destino, pues colectivamente constituyen el grupo más sólido, más temible, con nueve de 19 ubicados entre los ocho primeros lugares (siete el largo y tres el alto), sobresaliendo la plateada del pinero Yoel García y bronce del espirituano Yoelbi Quesada.
La proa indiscutible del triple ha sido Yoelbi, siempre en la batalla, sexto en Barcelona, bronce en Atlanta, cuando sus compañeros estelares fallaron, cuarto en Sydney y octavo en Atenas. Aportó 15 unidades al puntaje olímpico, los mismos que Sotomayor y Pedroso, punteros empatados entre saltadores.
El otro varón con cuatro Juegos es Pedroso, cuarto en 1992, duodécimo en 1996, oro en 2000 y séptimo en 2004. Con tres, Sotomayor (undécimo en Atlanta) y el triplista Arnie D. Girat (17 en 2004, cuarto en 2008 y 16 en 2012).
El bronce de Ibrahim Camejo en longitud (8.20) sorprendió tanto como agradó durante su única incursión olímpica en el 2008.
El primer saltador de Cuba etiquetado como recordista mundial fue triplista. Recordemos a Pedro Pérez Dueñas y su impresionante 17.40 en los Panamericanos de Cali 1971. El pinareño, luego doctor, ancló 24 en Munich 1972, desquitándose de cierta manera en Montreal 1976 con un cuarto lugar, lo máximo del área entonces.
El único salto con tres cubanos en una misma cita ha sido el triple. Reiteradamente desde Atlanta y prosigue para Río 2016. Nunca los tres pudieron colarse en finales. Mejor trío fue el de Sydney: Yoel plata, Yoelbi cuarto y Michael Calvo 27. Peor el último de Londres: Alexis Copello octavo, Girat 16 y Yoandri Betanzos 23.
LO QUE SE AVECINA
Está comprobada la disminución de resultados entre Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales, si bien suelen considerarse similares en calidad por reunir a los mejores.
Yoelbi fue campeón mundial 1997 y solo bronce olímpico. Entre Sotomayor (6) y Pedroso (9) sumaron nada menos que quince títulos mundiales al aire libre y bajo techo. Pero apenas dos coronas olímpicas en siete intentos.
Ojalá la fortuna, la buena vibra y la tradición de combate y triunfos acompañe a los cuatro saltadores elegidos para Río, aunque dos sean tan bisoños que no llegan a 20 años de edad, Maykel Massó en largo y Lázaro Martínez en triple, quienes se coronaron en el reciente Mundial Juvenil.
Ernesto Revé, distinguido en mundiales, pudo competir varias veces, pese a lesiones, pero sin llegar a 17 metros. Así le será difícil, aunque no imposible, colocarse en finales y echar el resto.
Pedro Pablo Pichardo, subcampeón mundial bien relacionado con las medallas en compromisos fundamentales, de los triplistas más espectaculares sobre 18 metros, tendrá que sobreponerse a dolencias que le impidieron competir este año y jugarse el todo por el todo en Río, siempre con la seguridad de no perjudicar su salud en el empeño ni truncar de golpe su carrera deportiva.

Cubanos entrenan en el Parque de los Atletas

Seis carpas bien equipadas, a solo 200 metros de la Villa Olímpica, sirven para la preparación de los participantes en los Juegos de Río de Janeiro 2016

Una vista de la sala de entrenamiento de la gimnásticaFoto: Sitio oficial de los Juegos
El gimnasta cubano Manrique Larduet es uno de los deportistas que ya ha disfrutado de las bondades del Parque de los Atletas, un complejo polideportivo a solo 200 metros de la Villa Olímpica, en el que han entrenado cerca de 3 000 participantes a los próximos Juegos de Río de Janeiro.
En un breve video que Larduet publicó en su perfil de Facebook se le ve ejercitándose en la barra fija, observado en todo momento por su entrenador Carlos Rafael Gil.
El complejo polideportivo lo componen seis carpas equipadas con implementos y equipos, salas de fisioterapia, camillas de masajes, puestos médicos y comedores.
Entre otros elencos que ya han utilizado la sala de gimnástica se halla la representación de Japón, cuyo entrenador Ayako Kitamura calificó las instalaciones como de gran calidad, además de que los horarios para su utilización por diferentes selecciones han sido bien organizados.
En total, en las instalaciones de entrenamiento de gimnasia pueden ejercitarse cada día 196 atletas, y otras 96 de gimnasia rítmica. También tiene un área para practicar saltos de trampolín, donde el techo está a 11 metros de altura, para que se puedan realizar los saltos más altos.