terça-feira, 16 de agosto de 2016

Denia luce un bronce en Lanzamiento de Disco

La discóbola cubana Denia Caballero logró la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río, la misma mañana en la que Yarisley Silva garantizó su pase a la final de la pértiga

Denia Caballero intentará preservar la tradición de las discóbolas cubanas, especialmente Yarelis Barrios, dueña de dos oros y otras tantas platas en este panorama. Foto: Ricardo López Hevia
Denia Caballero no ha sido en el 2016, ni por asomo, la misma discóbola que impuso respeto hace un año para coronarse monarca mundial, pero lo cierto es que la voluntad de la villaclareña le ha alcanzado para sacar una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, donde llegó aquejada de molestias por bursitis.
A pesar de la lesión, la cubana se sobrepuso a la intensa lluvia del lunes en la noche para conseguir su clasificación a la final, y en la disputa por las preseas este martes en la mañana sacó un disparo de 65.34 metros en su tercer intento para anclar en la tercera plaza, solo superada por la estelar croata Sandra Perkovic (69.21) y la veterana francesa Melina Robert-Michon (66.73).
Denia arrancó con un discreto 61.80 y foul en sus dos primeros intentos, y luego llevó el implemento hasta los 65.34 merecedores del bronce, premio a una temporada muy inestable, en la cual no ha podido acercarse a sus marcas cumbres del 2015, cuando logró, incluso, mirar por el espejo retrovisor a la gran Perkovic.
La croata limitó sus Juegos Olímpicos a dos tiros, uno para clasificar en la turbia noche del lunes, cuando se encontraba al borde de la eliminación por dos fouls, y otro en la final, también contra la pared tras fallar en los dos intentos iniciales. Sin embargo, respondiendo a la presión, creciéndose como la mejor discóbola de la década, Perkovic despachó un 69.21 que sentenció la prueba.
A sabiendas de la lesión de Denia y su inconsistencia en el año, ya era muy difícil superar el envío ganador de la europea, aunque en vilo se mantuvo la porfía por el despegue de la francesa Rober-Michon, una experimentada de 37 años que impuso récord nacional para su país.
Su mejor marcaba databa del 11 de agosto del 2013, cuando en Moscú tiró 66.28, superado ahora con el 66.73 plateado. Además, tuvo una secuencia impecable (65.52-64.83-65.08-X-66.73-X), prueba de superación a tan alta edad.
Un poco antes, la cubana Yarisley Silva logró 4.60 metros, marca solicitada en la clasificación de la pértiga. También rebasaron la altura la griega Ekaterina Stefanídi, la británica Holly Bradshaw, las alemanas Lisa Ryzih y Martina Strutz, la estadounidense Jennifer Suhr y la neozelandesa Eliza Mccartney.
La gran nota de la prueba la dio la brasileña Fabiana Murer, eliminada tras no poder con los 4.55 en tres intentos. Otras cinco pertiguistas si lograron dicha altura y completaron el cuadro de 12 finalistas: la canadiense Kelsie Ahbe, la australiana Alana Boyd, la suiza Nicole Buchler, la estadounidense Sandi Morris y la eslovena Tina Šutej.
Yarisley falló en su primer brinco sobre 4.45, luego se complicó con dos nuevos errores a 4.55, pero al final saltó en un santiamén los 4.60, muy por encima de la varilla.

El martillo entra en fiesta mundial de récords

La polaca Anita Wlodarczyk pulverizó su propio record mundial en lanzamiento del martillo y se unió a la fiesta de récords mundiales del atletismo. La sesión mañanera fue fatal para los atletas cubanos, de los cuales solo clasificó para finales el triplista Lázaro Martínez

Sensacionales disparos realizó la polaca Anita Wlodarczyk en el martillo Foto: Getty Images
RÍO DE JANEIRO.—Hay que ver como los atletas conocen a la perfección, a costa de repetirlos hasta el cansancio, los detalles del ejercicio físico en el que se especializan.
La martillista polaca Anita Wlodarczyk comenzó a brincar de alegría desde el mismo momento en que el pesado martillo salió del círculo para un largo vuelo de más de 80 metros.
Luego de un arranque de 76.45 (para ella discreto), afinó en el segundo disparo 80.40 para su mejor resultado del año (anterior 80.26) y con eso hubiera sobrado para el oro y renovar el récord olímpico de 78.18 establecido por la rusa Tatiana Lisenko en Londres 2012.
Pero no le bastaba a la campeona y recordista mundial (81.08) en el 2015. Quería sumar las pruebas de campo a la fiesta de records mundiales iniciada en la pista.
Y en el tercer intento lo sintió salir de sus manos junto con el implemento que voló y voló nada menos que hasta 82.29 para adelantar en más de un metro su marca de todos los tiempos.
Los saltos de regocijo y la emoción incidieron en la falta del cuarto intento, pero la lanzadora fuera de serie ya estuvo lista en la quinta y penúltima oportunidad para regalar un 81.74, segundo martillazo histórico, que la afianza como una fuera de serie en la especialidad.
Cerró con 79.80
La china Wenxiu Zhang se llevó la de plata apenas con 76.75, en tanto el bronce fue para la británica Sophie Hitchon, necesitada en su último disparo de un récord nacional de 74.54 frente a la alemana Betty Heidler (73.71) que en la ronda anterior la desalojó de esa posición asegurada desde el segundo intento con 73.29.
El dominio africano persiste firme o de soslayo en las distancias de fondo. En la final femenina de 3 000 metros con obstáculos venció la juvenil Ruth Jebet en representación de Bahrein, pero con genes de Kenya. Impuso primacía para Asia con 8:59.75 en el impulso por dejar segunda a la kenyana Hyvin Kiyeng Jepkemoi (9:07.12), mientras la estadounidense Emma Coburn implantó otro récord de área de 9:07.63 y dejó fuera del podio a Beatrice Chepkoech (KEN -9:16.05) y Sofia Assefa (ETH-9:17.15).
La sesión matutina de la cuarta jornada en el estadio olímpico no resultó halagüeña para los competidores cubanos en planes de clasificación, pues de ellos solo consiguió el pase a la final Lázaro Martínez, en triple.
El juvenil, tres veces campeón mundial (una vez en la categoría menores de 18 años y dos en la sub20) tampoco exhibió una faena cercana a sus mejores logros y con un intento de 16.61 metros fue repescado en el puesto 12 y último. Todavía tiene posibilidades de recuperarse y tratar de llegar a la final de ocho.
Otro triplista cubano de más de 17 metros, Ernesto Revé, no pasó de 16.58 y terminó en la posición 14. También rezagada quedó Ariallis J. Gandulla en los 200 metros, sexta en la octava serie. Ni 23.08 marca personal ni 23.22, marca del año. Cronometró 23.41 y le correspondió el alejado lugar 50.
Por último, José L. Gaspar entró en dificultades desde la primera valla, a la que llegó con la pierna de ataque cruzada. Picó el paso en la segunda y logró recomponerse algo hasta volver a fallar en las finales. El resultado no pudo ser mejor que séptimo en la tercera serie de 400 con vallas, con 50.58 y el lugar 39.
Fue al único que contactamos en la zona mixta, disgustado por su faena, pero consciente de que la experiencia olímpica había sido buena a poco de cumplir la semana que viene los 21 años de edad.
Admitió saber que necesitaba acercarse a su 49.17 personal para continuar hacia semifinales, más “no me salió”, quizá por tratarse de un evento técnico. “Me falta maestría”, reconoció.
Pero le sobra tiempo para conseguirla, aunque también sacrificio.

MIJAÍN, TRICAMPEÓN OLÍMPICO

La Herradura parió la gloria de toda Cuba


El tricampeón olímpico y cinco veces monarca mundial de lucha grecorromana, Mijaín López, fue el único gladiador que se fue sin un punto en contra

El espectacular movimiento de Mijaín a los 28 segundos de pelea desarticuló por completo a su gran rival, el turco Riza Kayaalp. Fotos: Ricardo López Hevia, enviado especial
RÍO DE JANEIRO.—¿Dónde Leonor va a colgar esta medalla, la más grande, la que ha hecho crecer la historia? “Mi mamá ya tenía el clavito listo, ella sabía que esta iba para su colección”, así nos respondió el ya tricampeón olímpico y cinco veces monarca mundial de lucha grecorromana, Mijaín López Núñez, tras la premiación de la división de los 130 kilogramos de la XXXI Olimpiada.
Marcelo, un periodista español, me preguntó si él era tan querido en Cuba como los peloteros. Le dije que sí, porque es una gente muy humilde, y el colega me expresó: “Sí, lo veo agradeciéndole con besos y abrazos a personas que a lo mejor no conoce, de veras se ve tan sencillo como inmensa es su geografía humana”.
Mijaín es la expresión de un pueblo que como pocos ha hecho mucho por el deporte. Desde la pequeña Cuba, en medio de ese Caribe redentor, al mundo le ha nacido esta muralla de músculo, que en una de sus primeras palabras con la hazaña en el medio del pecho, nos emocionó al externar sus sentimientos. “Le prometí al difunto Teófilo Ste­venson, al más grande, que conquistaría esta presea y se lo dije a Félix Savón también. Es un gran orgullo, no una meta, el hecho de haber cumplido”.
Y la gloria le cabe toda al modesto pueblo de La Herradura, en Consolación del Sur, Pi­nar del Río, una comarca que no pasa de 210 kilómetros cuadrados ni de 10 000 habitantes. Sin embargo, es la noticia del planeta olímpico, pues él capitalizó en el colchón de lucha la gran obra de un pueblo pequeño, sin los grandes capitales o riquezas de quienes pasean su poderío en estas elitistas citas.
Lo hizo con magistral presentación, como lo hacen los tocados no por la magia, sino por el trabajo y el sudor de muchos años de preparación que le permitieron llegar hasta acá después de aquel debut en Atenas 2004, donde vio bajar a su hermano Michel del cuadrilátero boxístico con el título bronceado, mientras él se marchaba con un quinto puesto.
Mijaín entra a la historia con tres títulos olímpicos, algo al alcance de muy pocos mortales. Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
“Viví los triunfos de mis hermanos en el boxeo como si fueran míos, pero no me gustaba verlos enredarse a golpes, aunque ­practico un deporte de combate, este depende de la fortaleza”.
Ahora en esta ciudad, fue el único gladiador que se fue sin un punto en contra. Abrió con el estonio Heiki Nabi, reeditando la final de Londres 2012, y lo derrotó 3-0; después doblegó 4-0 al sueco Magnus Euren, y al más avalado Sergey Semenov, de Rusia (3-0), con lo cual quedó instalada la final que todos esperaban frente al turco Riza Kayaalp, el único mortal que lo ha podido vencer en nueve años, en los Mundiales del 2011 y 2015, siempre en año preolímpico. “Los errores co­metidos te enseñan y vienen los olímpicos para enmendarlos, justo en el momento más encumbrado para un atleta”, nos comentó.
Llegó a la disputa del anhelado trofeo sin excederse, incluso algunos periodistas co­men­tábamos que no se le veía fuerte. Pero realmente, Mijaín trazó con milimétrica precisión cada paso del día. Su maestría deportiva le dio la posibilidad de ajustarse a las condiciones actuales de sus 34 años, poniendo su fuerza y su acertada estrategia en pos de alcanzar el último combate como si fuera la primera vez que se subía al encerado. En tan­to, Riza caminó a golpe de superioridad y pe­gada en todas sus lizas preliminares.
Pero solo 28 segundos después de arrancar la final, un supplés de excelsa ejecución hizo volar al fornido turco. Inmediatamente lo sacó del área competitiva para otro punto que redondeaba las cinco unidades. La sexta fue una falta de su adversario, y “dije que iba a bailar samba en Brasil y la bailé”. De paso, a los que dudaron, los dejó sin palabras.
La proeza de Mijaín hace que la lucha iguale la cantidad de coronas alcanzadas en una lid de este tipo, pues Borrero había dado el primer alegrón. Fue en Barcelona 1992 la primera vez que se lograron par de pergaminos áureos, cuando Alejandro Puerto y otro pinareño, Héctor Milián, tocaron la gloria olímpica. Por eso tras ser declarado vencedor corrió hacia las gradas para encontrar el abrazo pinareño de Milián, que parecía allí un león enjaulado de tanta felicidad, como si él hubiera luchado junto a Mijaín.
Su espectacular proyección mandó a Cuba hasta el lugar 19 del medallero, y según me dijo un conocedor de este deporte, la cosecha no pa­rará aquí. Gustavo Rollé, uno de los grandes de la lucha en nuestro país, nos aseguró que se va a igualar la mejor actuación de la lucha en Juegos Olímpicos, justamente la de Barcelona, donde se consiguieron dos de oro y tres de bronce.
La bandera cubana subió a lo más alto mientras se escuchaba el himno nacional por segunda vez en Río, llevando a la Mayor de las Antillas al puesto 21 del medallero.Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
En las tribunas de la Arena Carioca 2, banderas cubanas en manos de médicos y algunos residentes aquí ondeaban con cada movimiento del gigante luchador. De sus gargantas salía el ¡Cu­ba! ¡Cuba! que pronto contagió a todos en el re­cinto, lo mismo a brasileños que a voluntarios, o al resto de los luchadores que no se querían perder un instante del inolvidable momento. La emoción estaba grabada también en los rostros de los oficiales, de los federativos de lucha. Una le­yenda viva del deporte mundial estaba en la cima del olimpo, pero más que eso, un ser humano muy querido hasta por sus propios oponentes.
Esas mismas emociones tienen que haber hecho temblar a toda Cuba, mientras aquí los pechos se apretaban con las notas del himno nacional y verlo parado en los más alto del podio en atención, con saludo militar. ¿Qué quisiste decir con ese gesto? “Cumplí con mi Comandante, con mi pueblo”. Y también con su familia, con Bartolo, su padre, que una vez, cuando se fracturó con 11 años una pierna en la escuela deportiva, fue hasta ella a sacarlo. “Se acabó esto”, le dijo, pero Leonor, sabiamente y con ese instinto maternal, convenció al esposo y le regaló al mundo este histórico 15 de agosto, cuando el orbe se alumbró justo a las 5 y 49 minutos de la tarde en Cuba, con esta medalla de oro.
Tal vez Caridad tampoco vio esta pelea, ella nunca lo hace, prefiere verlo después vencedor, le dijo una vez a TelePinar, porque la vecina de Leonor y Bartolo sigue pensando que “ese niño es lo mejor del mundo”. No se equivoca Ca­ridad, y Bartolo lo corroboró al afirmarle a la televisora “para mí la medalla más im­portante de Mijaín es su corazón, su nobleza y el compromiso que tiene con esta Revolución, sin la cual no hubiera sido nada, como hijo de campesinos pobres y de piel negra”. Su madre fue más directa: “Mijaín es más patriota que campeón”.

Jogos Paradesportivos começam nesta terça-feira em Palmas


O evento conta com representantes de nove Diretorias Regionais de Educação - Lucas Santos Nascimento / Governo do Tocantins 

15/08/2016 - Alcione Luz / Governo do Tocantins

Mais de 50 atletas excepcionais de diversos municípios do Estado participam da edição 2016 dos Jogos Paradesportivos Estudantis do Tocantins (Parajets) em Palmas. As disputas começam nesta terça-feira, 16, com três modalidades: natação, no Colégio COC, às 16h30, tênis de mesa e bocha, na sede da Associação de Pais e Amigos dos Excepcionais (Apae), às 17 horas. Os Parajets terminam na quarta-feira, 17, com as provas de atletismo, na pista da Universidade Federal do Tocantins (UFT), às 7h30.
O evento, com representantes de nove Diretorias Regionais de Educação (Palmas, Paraíso, Miracema, Porto Nacional, Dianópolis, Colinas, Guaraí, Araguaína e Tocantinópolis), é promovido pelo Governo do Estado, por meio da Secretaria de Estado da Educação, Juventude e Esportes (Seduc).
Finais coletivas
Na quarta-feira, 17, a Seduc dá início às finais estaduais dos esportes coletivos dos Jogos Estudantis do Tocantins (Jets) — 12 a 14 anos, também na Capital. As competições em quatro modalidades seguem até sábado, 20.
De acordo com o Comitê Organizador Estadual dos Jets, são 52 equipes inscritas nos esportes coletivos, vagas garantidas nas etapas regionais dos Jets. Basquete masculino e feminino serão na ETI Padre Josimo; handebol masculino e feminino, na Ulbra da Avenida JK; futsal masculino, no Colégio da Polícia Militar de Palmas; futsal feminino, na AABB; e voleibol masculino e feminino, no Complexo Esportivo da Ulbra, na avenida Teotônio Segurado.
As finais estaduais do judô também serão disputadas esta semana, dia 20, no Colégio da Polícia Militar de Palmas, às 7h30.

Uzbecos asedian; cubanos sin desesperarse

Los uzbecos entraron con furia al torneo y preservan a otros cuatro púgiles aspirando a las medallas



Arlen López aceptó el reto en el cuerpo a cuerpo y sacó ventaja al francés Mbilli. Foto: Marcelino Vázquez

RÍO DE JANEIRO.—La primera semana del boxeo va confirmando los augurios sobre la rivalidad entre un grupo de naciones. Se presagiaba un desafío al descampado de anfitriones, uzbecos, kazajos, azeríes, rusos y cubanos —además de individualidades crecidas en el fogueo de las Series Mundiales—, y cada campanazo va aportando un granito de veracidad al vaticinio, mientras los antillanos mantienen a siete hombres en la pelea.
Al campeón mundial Johannys Argilagos (49 kg) no le alcanzó la energía ante el colombiano Yuberjén Martínez, luego aventajado por el uzbeco Hasanboy Dusmatov. Martínez —hijo de un pastor de iglesia opuesto a su boxeo—, desconocido, sin incursiones en la Serie Mundial, honró a los aparecidos para sorprender.   
Los uzbecos entraron con furia al torneo y preservan a otros cuatro púgiles aspirando a las medallas. Dusmatov borró a uno de los favoritos, el mexicano Joselito Velázquez, después al azerí Birzhan Zhakypov y al estadounidense Nico Miguel Hernández, bronce tras ceder ante el campeón en semifinales.
Shakhobidin Zoirov (52) y Murodjon Akhmadaliev (56) avanzan, este último posible rival de Robeisy Ramírez en semifinales, si el cienfueguero desbanca al chino Jiawei Zhang este martes, un adversario que en el último Córdova Cardín cayó en cuartos de finales a manos del brasileño Robinelson de Jesús.
Igualmente por esa nación asiática prevalece Fazliddin Gaibnazarov (64 kg, un nocao a su cuenta en el debut), por la parte contraria del organigrama respecto a Yasnier Toledo. El nuestro sale este mismo día 16 contra un conocido, Lorenzo Sotomayor, pinareño su­mado a la armada de Azerbaiyán.
Y para completar el quinteto, otro uzbeco da guerra en los 69, Shakhram Giyasov, corrido hasta la final del 17, animado entre otras razones por su éxito unánime a costa de Roniel Iglesias.
EN BUSCA DEL PODIO
El brasileño Robson Conceiçao (60) —agradecido por el empujoncito de los jueces contra el tricampeón mundial Lázaro Álvarez— hallará un fajador incansable en el francés Sofiane Oumiha, oro de los Juegos del Me­diterráneo 2013 y plata en los europeos de Bakú 15.    
Ya en las categorías más altas predominan el monarca del orbe Arlen López (75), instalado en bronce y dispuesto para medirse el 18 al azerí Kamran Shakhsuvarl; mientras Julio César la Cruz (81) es favorito ante el francés Mathieu A.D. Bauderlique, profesional que en la Serie Mundial 2012-2013 perdió tres combates y ganó uno.
En los 91 el ruso Eugeny Tischenko (91), campeón mundial, sumó la corona este lunes al superar al kazajo Vassiliy Levit, vencedor de Erislandy Savón; en tanto en más de 91 hay un paréntesis para ver cuánto logra Leinier Peró en su pleito con el croata Filip Hrgovic, oro europeo del 2015.
ARLEN SORPRENDIO AL FRANCÉS MBILLI
El francés Christian Mbilli quedó sorprendido porque “nunca pensé que Arlen, con la pegada que posee, aceptara el combate cuerpo a cuerpo”, dijo a los periodistas de su país.
Ambos entablaron una porfía a golpe limpio en los tres asaltos, el antillano tirando ganchos y swines al mentón de un oponente que aguantó todo, asimilador superado por estrecho margen: 29-28 en los tres capítulos.
“Sabía que él no esperaba el cuerpo a cuerpo, pero era una estrategia bien pensada, porque los próximos rivales pelean parecido y debo prepararme. Siento la presión de saber que esperan mucho de mí, pero al mismo tiempo confío en la preparación y en mi boxeo”, expresó el titular mundial y panamericano de Toronto 15.
Y el último en debutar, Yosbany Veitía (52), derrotó por cuarta ocasión consecutiva al marroquí Achraf Kharroubi, con triple 29-28, un rival que “siempre entra agachado y a veces no te da tiempo a reaccionar, por eso me hizo la cortada en la ceja”, explicó el vencedor.

Copacabana vibra con Cuba

La dupla de Sergio González-Nivaldo Díaz quedó a las puertas de semifinales ante Rusia, pero dejó una grata impresión entre los aficionados del voly playero

La espectacular dupla de voleibol de playa cubano, quedó a las puertas de la semifinal tras caer 2-1 ante la pareja rusa Foto: Morejón, Roberto
A la heroica, sin bajar nunca los brazos, despegando más alto que lo imaginado por cualquiera, Sergio González y Nivaldo Díaz, la espectacular dupla de voleibol de playa cubano, quedó a las puertas de la semifinal tras caer 2-1 (22-20, 22-24, 18-16) ante la pareja rusa de Viacheslav Krasilnikov y Konstantin Semenov.
Los cubanos claudicaron en un intenso tie break, el cual tenían en sus manos con ventaja de 13-9. Pero los europeos se levantaron de la nada y resurgieron en las arenas de Copacabana, primero para igualar el choque y luego definirlo gracias a su amplia cobertura defensiva, y en parte una dosis de suerte, porque el punto final cayó en un servicio que pegó en la net y los antillanos no pudieron levantar.
Antes los rusos habían sufrido el mismo destino, en el segundo set, que ganaban 19-16 hasta que Nivaldo y Sergio se crecieron, con bloqueos, ataques poderosos y mucha astucia en cada jugada, sin apostar abiertamente a la fuerza bruta.
Esa inteligencia para resolver diversos trances del choque los mantuvo bien arriba, siempre con opciones. Sergio González fue una muralla con nueve bloqueos, Nivaldo incordió con su saque de hasta 96 kilómetros por hora, que si bien no logró caer como ace, dificultó la recepción de los rusos.
Es uno de los choques más cerrados que se han vivido en Copacabana, espectacular sede de una disciplina en la cual Cuba ha contado con un inesperado protagonismo, amparada en el empuje y la voluntad de superación de estos dos jugadores, quienes sin oportunidad de topar en el circuito mundial, se crecieron ante parejas de mucho mayor fogueo competitivo.
Se van sin medallas, ubicados del quinto al octavo puesto, pero su labor será siempre recordada como una de las más espectaculares de nuestro deporte bajo los cinco aros.

Mijaín impulsa la nave

Este martes estará por la misma gloria, Manrique Larduet, quien no desiste pese al contratiempo que significa su lesión en el tobillo

Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
RÍO DE JANEIRO.—El orgullo patrio llenó la Arena Carioca 2, de esta ciudad, cuando Mijaín López le dio a Cuba su segunda medalla de oro en estos XXXI Juegos Olímpicos y él se convirtió en tricampeón olímpico o sencillamente como le dicen en la familia de la lucha, en el Rey.
Certero plan táctico ajustado a sus condiciones actuales, depurada técnica y derroche de coraje y entrega en el combate final frente al único hombre que lo ha vencido en nueve años, el turco Riza Kapaal, hicieron vibrar de emoción no solo a Cuba, sino al mundo.
Este martes estará por la misma gloria otro gi­gante, el pequeño Manrique Larduet, quien no desiste pese al contratiempo que significa su lesión en el tobillo derecho. Estará optando en paralelas y la barra fija. La campeona mundial Denia Caballero, en el disco irá a otro duelo con la croata Sandra Petkovic y junto a ella estará su compañera Yaimé Pérez.
En la lucha Yasmani Lugo y Miguel Mar­tínez, son las opciones y cuatro boxeadores seguirán su camino. Lenier Peró, Julio C. la Cruz, Robeisy Ramírez y Yasniel Toledo, son los que escalarán el ring.
Y si Sergio González y Nivaldo Díaz vencieran al binomio ruso en el partido que co­menzó, a las 12 de la noche, cuando ya estaba cerrada esta edición, estarían hoy en semifinales, en otra histórica e inédita proeza del deporte cubano.