sexta-feira, 16 de setembro de 2016

JUEGOS PARALÍMPICOS

Omara Du­rand, con cuatro récords ya en estos Juegos Paralímpicos, irá este lunes por su segunda medalla de oro y tercera pa­ra Cuba
Omara Durand está indetenible en la velocidad. Foto:Armando Hernández
RÍO DE JANEIRO.—Omara Du­rand, con cuatro récords ya en estos Juegos Paralímpicos, irá este lunes por su segunda medalla de oro y tercera pa­ra Cuba, que este domingo la­men­­tó la lesión de Yunidis Castillo en la final de los 100 metros T47 (afec­tados miembros superiores).
“Solo puedo decir a nuestro pueblo que correré con todo mi esfuer­zo para ganar, el tiempo se verá en la pista”, aseguró la santiaguera Du­rand al implantar cota del evento con 23.67 segundos en los 200 me­tros T12 (débiles visuales profundos), prue­ba concluida en la noche en el estadio olímpico Joao Have­lange.
Su guía Yuniol Kindelán ponderó el buen estado de la velocista y reafirmó que pueden esperar lo máximo de ella, “sin hablar de marcas, porque esas salen”.
Con el estado de ambos participantes, incluido ya el primado del or­be en el hectómetro rebajado has­ta 11.40 segundos, pudiera realizar una actuación similar a la del Cam­peo­nato Mundial de Doha 2015, cuando legaron cifras vigentes de 23.03 en los 200 y 53.05 en los 400.
Un contratiempo ocurrió cuan­do la pentacampeona paralímpi­ca Yu­ni­dis Castillo debió aflojar el paso —tras una muestra de dolor— que la mantenía de líder en los primeros 15 a 20 metros de carrera impidiéndole reeditar su corona de hace cuatro años.
En la zona mixta se mostró adolorida y consternada por el percance, cuyo diagnóstico era esperado tras su traslado a una institución hos­­pi­talaria.
De lo acontecido en este domingo, sobresale el bronce de Noralvis de las Heras en el disco F44 (afectados miembro inferior) con tirada de 32,47 metros para implantar primado continental en su regreso a estas lides. La cubana ganó similar metal en la bala F42-44 en la edición de Ate­nas 2004.
«Ahora que no hay unión de ca­tegorías y en Tokio habrá bala voy a me­jorar la técnica en el disco y prepararme bien para la bala», aseguró la guantanamera que cumplirá 42 años el próximo día 19.
En la jornada sabatina Cuba ce­lebró cuatro bronces, el primero del discóbolo Leonardo Díaz (43,50 me­tros, categoría F54-56), quien no pu­do alcanzar su tercera dorada en es­tas lides precedido por una le­sión que le impidió llegar en plena forma.
Los judocas Yordani Fernández (100 kg) y Yangaliny Jiménez (más de 100) se agenciaron también terceros lugares en la Arena Carioca 3 en el cierre de ese deporte con la victoria por países del sorpresivo Uzbe­kistán (3-1-6).
El otro metal bronceado lo obtuvo María Luz Pérez en el salto largo F42, con registro de 3,93 metros en el debut de atletas cubanos con prótesis en sus piernas, como los conocidos blade runners.
En otras actuaciones, el nadador Lorenzo Pérez finalizó cuarto en los 50 metros libres S6 y los judocas Ge­rardo Rodríguez (73) y Jorge Hie­rre­zuelo (90) fueron quintos.

Entuertos femeninos del atletismo en Río 2016

El rendimiento más valorizado del atletismo femenino cubano en Río 2016 fue en una prueba preliminar

Que el rendimiento más valorizado del atletismo femenino en Río 2016 haya sido en una prueba preliminar y que el relevo de 4x400 tuviera tanta o mejor tasación que otras diez faenas, todas abrumadoramente alejadas de lo esperado, constituyen entuertos muy difíciles de comprender en la participación olímpica cubana del reciente agosto.
Las tablas de puntuación de la IAAF ofrecen especificidades nu­­mé­ricas para medir el rango de los resultados, así como equivalencias entre esfuerzos de diferentes áreas atléticas.
La correspondiente al sector femenino determina que el 65.38 en disco de Yaimé Pérez, en la preliminar B, marcó el esfuerzo tope de las mujeres cubanas en Río, lanzamiento valorado en 1 171 puntos.
Inclusive, fue el mejor disparo de las 32 candidatas. Pero de valor efímero. En la final Yaimé cargó con lo peor. Se fue en blanco. Ningún disparo válido.
Se quedó sin lugar, aunque haya avanzado al grupo de 12.
Algunos atletas se tensan más que otros, forma parte de las competencias. Son los primeros que sufren, por eso hay sicólogos en los grupos de trabajo, aunque los entrenadores son los principales en conocer y orientar a sus pupilos.
Denia Caballero ganó bronce en la final con cuatro centímetros menos (65.34). No consiguió llegar más lejos y se autocriticó pues ningún atleta quiere perder. Lo que deben analizar es cómo el año antes llegó a 70 metros y fue campeona mundial, mientras que en los meses previos a culminar el ciclo olímpico solo lanzó 67 y a la hora buena 65.
El tiro bronceado de Denia está valorado en 1 170 puntos, igual cantidad que recibe el récord nacional de 6 481 de Yorgelis Rodríguez en el heptatlón, donde finalizó séptima.
Una arista muestra que marcas consideradas semejantes en la tabla arrojan premios diferentes en la práctica competitiva por la calidad del contexto. Se debe a que en el heptatlón hubo más rivalidad y nivel cualitativo general que en el disco.
Otro aspecto es que Denia, con bronce y todo, resultó perdedora contra ella misma, contra sus posibilidades demostradas. Yorgelis no alcanzó podio y sin embargo creció de manera sobresaliente, además de sentar pauta para las heptatlonistas cubanas.
El relevo femenino de 4x400 metros no quedó último entre los 16 mejores del mundo convocados, pues corrió mejor que la cuarteta brasileña. Logró su mejor marca    del año con un registro equivalente a 1 137 puntos.
Ese monto es el mismo que recibe el 4.60 de Yarisley Silva en pértiga, y supera a todas las demás marcas del femenino salvo las mencionadas y el 2:00.50 de Rose M. Almanza en 800 metros.
Las chicas del relevo no se fo­guearon en Europa. Fueron hasta desmovilizadas al salir de los planes a última hora. Las recapturaron lue­go de renunciar Nigeria. Viaja­ron a Río después que todos, el día 15. ¿Cómo es que rindieron más que un montón?
Noten que las chicas de la selección nacional llegaron a Río con calidades diferentes en consonancia con resultados previos. Algunas como la maratonista Dailín Belmonte, por ejemplo, aun mejorando, nunca en­cabezarían el ordenamiento cualitativo por puntos.
En la tabla añadimos la puntuación de la marca del 2016 que acreditaron al llegar a la sede olímpica. Así, independientemente del ordenamiento general, podrá medirse la evolución o involución de cada una entre la etapa preparatoria y el evento cumbre.

JUEGOS PARALÍMPICOS

Oro de Savón en los 100 m

Omara Durand alcanzó su segundo primado del orbe y sexto paralímpico con 52.90 segundos en los 400 m T12 y estará en la final este sábado

Savón no tuvo rival en la carrera. Foto: Armando Hernández, especial para Granma
RÍO DE JANEIRO.—Leinier Savón en noche de oro y Omara Durand con su segundo récord mundial descollaron por Cuba en el atletismo de estos Juegos Paralímpicos.
En los 100 metros T12 (débiles visuales profundos), el guantanamero Savón llegó a la meta en 10.97 segundos y aseguró su primer oro y el cuarto de Cuba. «Corrí para ganar, no me gusta ese tiempo, pero cuando trato de salir a buscar un récord me contraigo y equivoco la técnica de la carrera», afirmó Savón.
Sobre su entrada algo inusual en la meta, erguido y no con tirada para ganar tiempo, opinó que «estaba convencido de ganar, pues a todos mis rivales aquí ya los he vencido».
El antillano se impuso al sudafricano Jonathan Ntutu (11.09), al alemán Thomas Ulbricht (11.39) y al azerí Elmir Jabrayilov (11.51).
«Esta medalla la dedico a mi madre María Elena Pineda, a mi familia, a muchas personas importantes en este triunfo,  a mis entrenadores, Guantánamo, al pueblo de Cuba en general y a la Revolución por la que estamos aquí», afirmó. Savón buscará el título en los 200 el venidero sábado.
Por su parte, Omara Durand alcanzó su segundo primado del orbe y sexto paralímpico con 52.90 segundos en los 400 m T12, por delante de la azerí Elena Chebanu (56.53) y la venezolana Greilyz Villarroel (59.71).
El sábado próximo estará en la final ante la ucraniana Oksana Boturchuk, ganadora de la tercera preliminar con crono de 54.47, la mozambicana Edmilsa Governo (54.94) y la española Melani Berges (57.52), triunfadora en la primera.
En el Campeonato Mundial de Doha, Catar, en octubre pasado la cubana puso primado con 53.05 segundos y ahora además borró el 53.67 para estas lides de la francesa Assia El Hannouni, vigente desde Atenas 2004.
La antillana va por superar su actuación de Londres 2012, donde solo pudo competir en 100 y 400 metros con 20 años, y de ganar un título más igualaría a Yunidis Castillo como pentacampeona paralímpica.