terça-feira, 11 de outubro de 2016

CONVERSANDO CON JAVIER SOTOMAYOR

"Si yo supiera cuándo y quién va a batir mi récord, tendría la clave y no daría la respuesta"


El catarí Barshim y el ucraniano Bondarenko son dos fuertes candidatos para romper el récord de Sotomayor

Los 2.45 m de Javier Sotomayor cumplieron 23 años de estar vigentes. Foto: Archivo
Todavía manda en las alturas del salto sin implementos y su récord mundial de 2,45 metros resiste 23 años después de ser establecido en Salamanca, España: Javier Sotomayor quiere completar las tres décadas. 

Lo dice sonriente y casi en tono de broma en diálogo con Prensa Latina en Santiago de Chile, donde se encuentra de visita invitado para ofrecer conferencias y entrevistas, además de hablar con las autoridades deportivas locales. Pero en el fondo le gusta la idea, "ojalá dure 40 años", expresa con sorna. Y más en serio redondea la respuesta: hay cuatro saltadores en estos momentos con potencialidades de saltar más de 2,45 metros.
Aunque sea una provocación la pregunta de Prensa Latina, el cubano sigue en la misma. "Hay picos y pensaba que alguno de ellos (sobre todo el catarí Barshim y el ucraniano Bondarenko) lo iba a lograr ahora".
Completa sus criterios con más detalles. "Bohdan Bodarenko es para mí el de mayores perspectivas, junto con Muttaz Barshim, además del ruso Ivan Ukhov y el canadiense Derek Druin; sin embargo ya pasó el momento este año".
Campeón olímpico en Barcelona-92, plata en los Juegos de Sydney-2000 y varias veces monarca mundial tanto al aire libre como bajo techo, Sotomayor dijo adiós al deporte activo a fines de 2001.
Sobre su vida actual, confesó que resultó difícil al inicio alejarse de las competiciones pero poco a poco fue habituándose y tiene el privilegio de recorrer con frecuencia diversos países para hablar del atletismo y sus experiencias.
La tenencia de la plusmarca universal en el salto alto se convierte en tema recurrente en su quehacer. "Si yo supiera cuándo y quién va a batir mi récord, tendría la clave y no daría la respuesta", acotó.
En estos últimos tiempos, prosiguió, Barshim y Bondarenko estuvieron cerca. Aunque no soy adivino, creo que necesitarán retomar la curva de rendimiento e intentarlo más adelante. Son los más capacitados para hacerlo.
Las razones de por qué el acecho a la primacía es mucho más discreto ahora de lo que fue en el pasado se afincan, según Sotomayor, en un grupo más competitivo.
"Agradezco mucho que me haya tocado enfrentarme a muchos saltadores sobre los 2.40 metros, como Patrik Sjoberg, Sorin Matei, Igor Paklin, Rudolf Povarnitsyn y Carlo ThrÃñnhardt, junto a sobre los 2.38", comentó.
Cada una de los citas del atletismo eran muy fuertes. Yo me di la tarea de ser el mejor del mundo y para ser el mejor del mundo tenía que saltar más que ellos, sentenció.
Después de un lapso prolongado sin figuras que siguieran sus pasos, Sotomayor aplaudió la llegada de un joven portento cubano, Luis Enrique Zayas, quien con 2,27 metros conquistó el título juvenil del orbe este año.
Quién sabe si pueda realizar la progresión que yo hice en su momento, tiene talento aunque todavía no lo veo en un camino hacia el récord mundial, apuntó.