segunda-feira, 6 de fevereiro de 2017




Lázaro Blanco será el encargado de abrir el encuentro semifinal frente a las Águilas de Mexicali. Foto: Ricardo López Hevia

CULIACÁN, Sinaloa.— Lázaro Blanco ha lanzado 26 partidos desde el 7 de agosto del 2016, cuando tiró su primera bola en la 56 Serie Nacional de Béisbol. Casi 2 700 pitcheos y 180 entradas después, el as de los Alazanes granmenses tendrá otra prueba, una de las últimas de esta campaña, y como es lógico, a estas alturas el examen es decisivo.
El gigante derecho tendrá la responsabilidad de conducir a Cuba en el partido de vida o muerte de la 59 Serie del Caribe, que medirá a nuestra escuadra con los potentes Águilas de Mexicali (7:00 p.m. hora de Cuba), el representante anfitrión que contará con todo el apoyo de los fanáticos en el Nuevo Estadio de Tomateros.
Al margen de que sea Mexicali, los Venados de Mazatlán, los Naranjeros de Hermosillo o los Yaquis de Obregón, el país azteca se ha consolidado como el más claro dominador del clásico caribeño en los últimos seis años, en los que han ganado cuatro coronas. De ahí que sea tan compleja la tarea de Blanco.
«Sin dudas es un juego crucial para mí, el más importante de mi carrera deportiva. Tuve una gran apertura el primer día y después me he preparado para este partido del cruce, en el cual quiero darle la victoria a Granma y en especial a Cuba, para avanzar a la final de la Serie del Caribe», puntualizó el derecho tras la victoria de Cuba en el cierre del Round Robin.
Si sumamos su labor de la Serie Nacional con su labor en Culiacán, Blanco ha tirado 11 pleitos en los que no ha permitido carreras limpias y ya acumula 20 en los que le han anotado dos veces o menos, faena impresionante y muy consistente durante un período largo.
«Es una responsabilidad grande y muy complicada. En la temporada en Cuba tuve pocos partidos malos, gané 17 y aquí comencé también arriba. Ahora me toca un asalto más, estoy concentrado en lo que tengo que hacer, consciente de la carga que tengo sobre mis hombros», señaló el granmense de 29 años en una conversación express, tras la cual accedió a contestar varias preguntas.
— ¿Conoces a los próximos contrarios?
— «Son rivales todos muy difíciles, tienen equipos fuertes y en este torneo corto cualquiera puede sorprenderte, no importa si ya lo derrotaste. Sabemos que ellos nos han estudiado durante todos estos días, pero nosotros también hemos pasado horas frente al televisor observando sus partidos, buscando sus deficiencias, y sobre ellas vamos a trabajar en la semifinal».
— Después de una temporada tan larga, ¿no acusas el cansancio?
— «Me siento bien físicamente, voy a lanzar con cinco días, una rotación normal como la que he enfrentado en Cuba toda la temporada. Ya tuve una buena salida, pero la última imagen es la que queda, por eso quiero cumplir este objetivo inmediato junto con los muchachos, que van por todo».
— La presión de estos juegos, ¿crees que sea un preámbulo de lo que viene en el Clásico Mundial?
— «Yo estuve un poco nervioso en el primer inning, pero después que saqué la entrada trabajé con más soltura. Creo que este escenario tan grande, con tanto público en contra, nos sirve a todos de preparación rumbo al Clásico Mundial, donde ya debemos tener todavía más concentración porque se trata de un evento de máximo nivel».

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