quarta-feira, 8 de março de 2017


CUBA-AUSTRALIA EN CM2017

Vamos pa’ rriba del lio

Viernes de decisión, de final en el grupo B, los dos contendientes, Australia y Cuba tienen que salir a buscar la victoria, requisito obligatorio para inscribirse en la segunda etapa
Foto: Ricardo López Hevia
TOKIO. – Carlos Martí es un mentor al que se le ve poco en el terreno, la pasa siempre en la cueva, tratando de que no se le escape ningún detalle. Por eso fue raro y hasta sorprendente el mitin que hizo con sus peloteros, a la vista de todo el estadio y de los televidentes, en la tercera entrada del juego contra China en la segunda jornada del grupo B de este CM2017. Lo vimos gesticular, hacerse sentir. Nadie más habló en la súbita e inesperada reunión.
-- ¿Qué le dijo a los jugadores, usted parecía bien molesto?
--Le dije cuatro cosas, les hable como lo hacemos nosotros en un campo de pelota. Se estaban acomodando a un ritmo de juego que es inferior, al que respetamos mucho, pero que es sin dudas inferior. Todos buscaban un batazo, querían hacer lo que no han logrado todavía ni en la preparación ni aquí.
“Necesitaba que comprendieran que había que atacarlos, que aunque no tuvieran el nivel de nuestro equipo, nosotros si teníamos que mostrarnos como somos, enseñar de lo que somos capaces. Pero para eso demandábamos de la entrega, de los pequeños detalles que hacen grande a un pelotero: dar un jit presionar a la defensa con el corrido, robar bases. En otras palabras había que despertarlos. No, yo no estaba molesto, solo que hay momentos que llevan expresarse diferente”.
Me aseguro que eso no cambia en nada la química y el trabajo de grupo que han hecho, al que consideró de excepcional. “Es lo que más destaco de este equipo, hay jugadores de 30 años sí, pero muchos está asumiendo aquí su primera gran responsabilidad y la manera en que la enfrentan impresiona y es digno de admirar. Otros son muy jóvenes y hasta han liderado la ofensiva como Santos y Céspedes, quienes reciben no solo el reconocimiento de los establecidos, sino también su apoyo. Eso dice mucho de la calidad humana de estos deportistas”.
Del juego frente a China no hay mucho más que decir. Primer tercio más parecido a un partido de tenis que a uno de pelota, por el silencio sepulcral en el Tokio Dome y partir del cuarto un solo equipo en el terreno como debió ser desde el inicio. Hoy la selección cubana descansa y el asueto del calendario, no de prácticas, nos puso a conversar con varios de los protagonistas.
A Vladimir Baños le tocó, en la pasada Serie del Caribe, el juego que decidía la ubicación del monarca cubano, Granma, en las semifinales de ese evento. Tenía que salir preciso, aunque entonces ya estaba clasificada su escuadra. Venció 4-0. Aquí no había otra que ganar, aunque China no es aquel México al que blanqueó, pero si tenía que esmerarse, era todo o nada.
“Me sentí muy bien, sabia del compromiso, busque sacar siempre el primer out, no de desesperarme y avanzar lo más que pudiera para dejarle menos trabajo a mis compañeros y que estuvieran listos para Australia. Me encuentro en optimas condiciones, muy motivado y eso me ayudo mucho a lograr el objetivo”, sentenció el pinareño que firmó una faena de cinco completos con cuatro ponches sin boletos y solo un jit permitido.
Habíamos comentado que el espectáculo en las gradas del Tokio Dome, tiene un referente singular. Cada jugador japonés tiene una pieza musical, un cántico. Partituras de ese pentagrama son también los que juegan en la liga profesional japonesa, como lo hace ahora Alfredo Despaigne. Cuando el granmense empuña el estadio le canta.
Él nos contó que varios de los peloteros de la selección nacional de Japón le expresaron la buena impresión que le causaron los bateadores de la Mayor de las Antillas. “Se sorprendieron por lo aplicado que fuimos en la caja de bateo y la manera de pegarle a la pelota. Ellos son mis amigos, pero no estaban tratándome con cariño. Nuestro equipo le bateó a dos de sus mejores lanzadores. En mi opinión Marimoto, el primer relevista japonés, es uno de los serpentineros más difíciles de conectarle”-
Despaigne cree que al inicio con China los bates estaban amarrados. “Fue un poco complejo adaptarse, ajustarse. Después encontramos el camino y listo. Puedo afirmar que estamos en el mejor momento al bate, debemos aprovecharlo. Creo también que el equipo no se ha visto mal, pelea cada lanzamiento y esa es la razón de la mejoría”.
Uno de esos hombres de 30 o más de los que habla Martí es Alexander Ayala. El camagüeyano es de esos atletas que brilla más que por sus atributos técnicos o tácticos, por su carácter de competidor. Se le veía contrariado tras el revés con Japón en la apertura. “No me salía el batazo, le di bien a la bola y no lograba resultados satisfactorios, no puede dar jit”, expresó. Pero sí elevó contra la cerca del jardín central y allí fue víctima de una joya de Norichika Aoki, sin impedir que la conexión sirviera para empatar. “Fue un buen contacto y con toda la intención de levantarla. Este equipo está mentalizado en la victoria, en pasar a la segunda vuelta y soy un convencido de que podemos lograrlo”, enfatizó.
Si alguien tenía dudas sobre Roel Santos, el muchacho de Niquero se ha encargado de disiparlas. Hasta hoy lo que ha hecho a la defensa del jardín central es lo mejor del certamen y al bate va de 7-4 en una loable labor como primer bate. “Te dije que estaba muy bien preparado. Es muy importante que yo produzca para que los bateadores clave decidan. Me siento feliz por ese aporte y siempre trataré de darle una base más a mis batazos, es lo que me toca y lo seguiré haciendo”, afirmó.
Iba a preguntarle a Frank Camilo, el receptor cubano por los robos de bases de los oponentes, cuatro en total en la misma cantidad de intentos. Sin embargo, la explicación me la dio el propio director, quien aseguró estar preocupado, pero no por su enmascarado. “Claro que no, él es excelente en la defensa, incluyendo la custodia y captura de los corredores. Es que se la están robando a nuestros lanzadores, a veces casi de manera franca. Eso habrá que trabajarlo, porque ni con dos cátchers resolveríamos el problema cuando eso pasa”.
Por cierto, el colega Yasiel Cancio, de Prensa Latina, le preguntó al director cubano si como manager el juego frente a Australia es el más importante de su larga carrera de más de 45 años. “Hay muchos juegos importantes, es mucho el tiempo sobre el terreno. No quiero meter presión a los jugadores con eso de si para mi es importante o no. Si perdemos no creo que se caiga el mundo por eso, no está en los planes, pero la pelota es un juego. Les he dicho que lo más importante es que disfruten su juego, sus buenos contactos o grandes jugadas. Ganarle a Australia es lo más importante ahora, pero no es que sea el juego de mi vida”.
Evidentemente quiso que sus palabras no sumaran una responsabilidad adicional a sus pupilos. El viernes, es viernes de decisión, de final del grupo B, pues presumiblemente los de la isla continente lleguen con idéntico balance de 1-1, al caer ayer ante Japón por 4-1 con el segundo jonrón en la justa de Tsutsugoh.
Ojo, la palabra presumiblemente pasa por la respuesta que John McLaren, timonel de China, le dio al tambiñen colega de Trabajadores, Joel García. “La verdad es que yo también vine a ganarle a Cuba, a dar esa sorpresa y mantuvimos un buen desafío en el primer tercio. Pero si me preguntas si pudiéramos derrotar a Australia, te digo que sí.
Lo más lógico es que los australianos superen a China sin mucha demanda para su pitchers, lo que presagiaría que en la lomita aparezcan Liam Hendrick, Travis Blackley, Steve Kent, al veterano Peter Moylan y Todd van Steensel, quienes no vieron actividad ante Japón. Todo ellos pertenecen a organizaciones (equipos de MLB). Los cubanos no tendrán ese abolengo, pero ya anunciaron a la armada más potente, con Lázaro Blanco en la proa y “después el mismo orden empleado ante China”, indicó Martí.
La verdad que lo del viernes podríamos llamarle la final del grupo B y así hay que encararla. Se trata de todo o nada. Si Australia vence a China llegaría igual que Cuba con 1-1; si perdiera lo haría con 0-2 y una victoria lo igualaría con 1-2, pero además clasificaría. Mario Vega, hoy coach de primera de la selección nacional, pero hombre competidor de esos que nunca están derrotados, nos dijo que “Vamos pa´rriba del lío”.

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