quarta-feira, 17 de agosto de 2016

CUANDO EL RIO SUENA

Sergio y Nivaldo 

Sergio González y Nivaldo Díaz son la revelación no solo del voleibol de playa en esta cita, sino también de la comitiva cubana

RÍO DE JANEIRO.— No creo que nadie, ni aficionados ni periodistas, pensarían que faltándole cinco jornadas competitivas a estos Juegos Olímpicos estaríamos hablando de voleibol de playa; de Sergio y de Nivaldo, de una actuación sin precedentes en estas citas y de un futuro que ellos vienen labrando bajo el sol y la arena como alfombra.
Ni el inicio a las 12 de la noche, es decir al final del lunes y en el prólogo del pasado martes; ni la distancia entre el núcleo central de los Juegos y el balneario de Copacabana, ni el aguacero de horas antes, ni que el periódico no podría esperar el desenlace, nos impidieron ir al encuentro con dos de los más grandes héroes de la delegación cubana. Ya habían hecho historia, cómo entonces no ir a recogerla.
Sergio González, de Tacajó, la tierra del árbitro de béisbol Elber Ibarra, y Nivaldo Díaz, de La Lisa, donde Cuba y la música recogieron los primeros pasos del inolvidable Juan Formell, son la revelación no solo de este deporte aquí, sino también de la comitiva cubana.
Ellos, con su juego de eximia fluidez y dotados además de helénicas cualidades físicas, conquistaron los corazones de uno de los sitios más emblemáticos de voleibol de playa en el mundo. Copacabana, preñada de cientos y cientos de terrenos para esta práctica; donde todos conocen como pocos esta apasionante disciplina, que a nuestro juicio viene engulléndose al de sala, vibró, respetó y aupó a los antillanos en cada uno de sus remates.
“Ha sido muy emocionante ese respaldo, es la experiencia más bonita que nos llevamos, porque sentimos que lo hicieron por la manera en que nos entregamos, sin rendirnos nunca”, dijo un consternado Sergio a las dos de la madrugada cuando los rusos Semonov y Krasilnikov, en el choque más espectacular de cuantos se han jugado (22-20, 22-24 y 18-16), les impidieron el ingreso al salón de los cuatro grandes.
“Pero de los reveses se aprende, sobre todo cuando demuestras que estas a un determinado nivel, que puedes jugar de tu por tu frente a parejas que nos cuadriplican partidos al más alto nivel”, dijo Nivaldo, quien a sus cortos 22 años no tenía consuelo.
Y ciertamente, ellos llegaron aquí solo con los juegos de dos fases del área de Norte Centroamérica y el Caribe (Norceca), la última de ellas en julio, en Varadero, donde los únicos participantes clasificados para Rio, eran ellos.
“Se han ganado que lo inscribamos en el circuito mundial, llamado Tour de Voleibol de Playa, pero no solo por lo hecho acá, sino porque ya dominan Norceca, primero había que establecerse en la región para ir a buscar ese horizonte más exigente”, dijo Ariel Sainz, presidente de la Federación Cubana.
Si ellos no anclaron en semifinales fue justamente porque carecieron de esos choques de nivel que dan la madurez, la resolución en el punto que no ha de fallarse, cuando la demanda táctica subordina a cualquier parámetro técnico. Tanto es así, que haciendo todo bien y con ventaja de 13-10 en el último y decisivo parcial, fallaron cuatro recibos-pase-ataque, conocido en el voli como complejo uno o K-1. Y el error sobrevino en el tercer toque, en la definición del punto, tras hacer lo más difícil.
“Esos momentos hacen la diferencia, pero tengo que decirte que esos muchachos le han regalado al voleibol de playa la mejor demostración de talento, de entrega y de competitividad vista aquí. Por eso calaron en los corazones brasileños, han puesto a Cuba en el mapa deportivo de esta disciplina y ya dentro del Tour, ellos crecerán hasta donde hoy tal vez no imaginemos”, afirmó Leonidas Reguiferos, el preparador del binomio.
Lo que hicieron Sergio y Nivaldo en el litoral carioca se inscribe como la mejor actuación cubana bajo los cinco aros. El quinto puesto supera el séptimo que hace 20 años lograron Rosell y Alvarez Cutiño en Atlanta 1996, o lo que es lo mismo, estos muchachos regresan a Cuba a la elite playera de la malla alta. Y lo alcanzan tras muchas críticas recibidas por Regüiferos, cuando a mediados del 2013 decidió formar este dúo, es decir sumarle a Sergio el prometedor Nivaldo. “Hubo que soportar aquellos reproches para verlos hoy convertidos en acertada decisión. Les agradezco mucho por eso a los dos”, dijo el entrenador.
Y como si no nos hubieran hecho vibrar de emoción, mantener en vilo a todo su país, como si estuvieran en deuda, los dos expresaron que “podíamos haber hecho más, le fallamos a los que no durmieron para vernos vencer”. No Sergio, no Nivaldo, ustedes no dejaron dormir a Cuba porque el orgullo se apostó en vigilia y porque la realidad superó a los sueños. Cuando el atleta se supera a si mismo, cuando caen como ustedes lo han hecho, el respetable es quien no los deja caer y los mantiene en pie con su aplauso.

volivol de playa cuba vs Rusia la pareja cubana de Nivaldo Diaz y Serigio Gonzalez

volivol de playa cuba vs Rusia la pareja cubana de Nivaldo Diaz y Serigio Gonzalez


volivol de playa cuba vs Rusia la pareja cubana de Nivaldo Diaz y Serigio Gonzalez


volivol de playa cuba vs Rusia la pareja cubana de Nivaldo Diaz y Serigio Gonzalez

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volivol de playa cuba vs Rusia la pareja cubana de Nivaldo Diaz y Serigio Gonzalez

Voleibol de playa

Voleibol de playa

volivol de playa cuba vs Rusia la pareja cubana de Nivaldo Diaz y Serigio Gonzalez

Fotos: Ricardo López Hevia, enviado especial

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