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sexta-feira, 3 de agosto de 2018

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018

La guantanamera Yorgelis Rodríguez sumó una nueva presea dorada para Cuba, tras ganar el heptatlón (f) con 6 436 puntos, nuevo récord para los Juegos




La atleta Yorgelis Rodríguez Foto: Ricardo López Hevia
BARRANQUILLA, Colombia.–A veces las pruebas múltiples (heptatlón o deca­tlón) pasan un tanto desapercibidas en una pista de atletismo, quizá porque uno no tiene plena conciencia de cuándo se van a definir, y desvía la atención a finales puntuales que sí tienen su momento cumbre muy marcado.
Generalmente, se presta especial atención al último evento, a la carrera que todos corren con lo que queda de aliento, pero muchas veces todo llega definido a esa instancia y las vueltas se convierten en un tedio, puro trámite.
Siempre hay una excepción, por supuesto, como los 1 500 de Leonel Suárez aquí en Barranquilla, espectacular por la tremenda remontada del cubano. Sin embargo, en el heptatlón, Yorgelis Rodríguez afrontó una carrera de 800 metros plácida, básicamente porque ya había decidido su suerte antes, en un momento desconocido, cuando estábamos atendiendo a otras pruebas.
Pero la guantanamera no logró llegar al final con ventaja por obra de la ­casualidad. Ella ha encontrado la estabilidad, se ha asentado en la cúspide y su salto de calidad es perceptible en todos los órdenes. Hace cuatro años, Yorgelis hizo 5 984 puntos en Veracruz, sin grandes exigencias de las rivales, y ahora, pese a no llegar en su mejor forma, supo responder a la presión de la colombiana Evelis Jazmín Aguilar, quien obtuvo más de 6 000 unidades.
De esa pugna salió un nuevo récord para los Juegos (6 436 rayas), y la sensación de que la cubana tiene siete vidas y nivel para dominar un buen grupo de los eventos del heptatlón. En el estadio Rafael Cotes, la cubana demostró fuerza en carrera, gran coordinación en la jabalina, su modalidad preferida, y mucha constancia en los saltos.
Fue la mejor en los 100 con vallas (13.60 segundos), el salto de altura (1,83 metros), la bala (14,23 m) y la jabalina (48,96 m), mientras culminó segunda en longitud (6,23 m) y 800 (2:15.50 minutos) y tercera en 200 (24.56 s).
Aguilar, la colombiana, aupada por su gente desde las tribunas, rubricó su mejor marca personal con 6 285 puntos, y entró a la historia junto a Yorgelis, pues es la primera vez en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que dos mujeres superan la barrera de las 6 000 unidades.
«Cumplí mi objetivo de ganar, estoy contenta. Tenía seguridad de que podría obtener la medalla, aunque no me encuentro al 100 % físicamente, lo cual provocó que mis marcas no fueran las mejores. Estaba preparada sicológicamente para soportar la presión del público, porque la colombiana debía discutir conmigo. Ya al final llegué con ventaja y me dediqué a marcar detrás de ella en los 800 para terminar en primer lugar», explicó la guantanamera, quien impresiona con sus palabras.
Uno la escucha, entiende que de verdad no está al máximo, entiende que puede ser mejor, y uno se percata de que ella tiene siete vidas. Deberíamos prestar más atención a todas sus pruebas.

Vea aqui la tabla de medallas hasta 03/08/2018, último dia de competiciones:


XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018


La dinastía del triple

Desde 1986 hasta la fecha el triple masculino cubano no ha dejado escapar ninguna medalla de oro en los Centrocaribe. El encargado de dar continuidad al reinado fue Cristián Nápoles

Cristián Nápoles pasará a la historia del triple salto cubano como el décimo hombre que ha conquistado el título de la especialidad, en la cual nuestro país no conoce la derrota en Juegos Centroamericanos y del Caribe desde la edición de La Habana 1982, cuando el bahamés Steve Hanna clavó los pinchos en 16.73, nueve centímetros más que Lázaro Betancourt.
Después de aquella derrota, en todas las ediciones en las que Cuba ha participado el triple ha dicho presente en la casilla dorada del medallero, incluso ahora en Barranquilla, donde alguien pudo dudar de la racha, pues nuestros representantes eran dos chicos que ahora están comenzando sus carreras: Cristián Nápoles (19 años) y Jordan Díaz (17).
Ellos se encargaron de dar continuidad al ciclo ganador de una de las especialidades con mayor tradición en nuestro movimiento deportivo, y lo hicieron con números relevantes, porque Nápoles consiguió su mejor marca personal (17.34 metros) y Jordan tuvo una secuencia de cinco saltos por encima de 17 metros.
La competencia fue bastante sencilla para los cubanos, pues Cristián puso diferencias desde su primer salto, ya inalcanzable para el resto de los competidores, mientras el flamante monarca mundial Sub-20 fue creciendo con la noche y dejó estirones de 17.14, 17.27 y 17.29 en sus tres oportunidades iniciales, por mucho el más estable de los finalistas.
«Salí a divertirme, no me tomé la competencia con mucha presión, porque sabía que la medalla se iba a quedar en Cuba, ya fuera por mí o por Jordan. El 1-2 estaba garantizado, y por eso disfruté bastante, me sentía relajado, alegre, y eso ayudó en el desenlace final», destacó Nápoles, impresionado al conocer que por decimotercera vez en la historia Cuba consigue el 1-2 en el triple.
Jordan, por su parte, se mostró satisfecho con la plata, consciente de que, por su edad y proyección, puede convertirla en oro en venideras oportunidades. «Esta ha sido la primera de las muchas batallas duras que voy a tener en mi carrera. Me siento muy contento por haber logrado una medalla, no importan que sea de plata, porque al final Cuba ha ganado el oro también. Salí a saltar duro desde el primer intento, ya me he adaptado a competir así, aunque con 17 años sé que me quedan muchas cosas por vivir y aprender», afirmó el joven capitalino.
BORGES REPITIÓ EN LA PÉRTIGA
Y en la pértiga, por primera vez desde la década del 80 del siglo pasado, Cuba retiene la corona, gracias al desempeño de Lázaro Borges, a quien solo le bastó con salto de 5.30 metros para subir a lo más alto del podio, eso sí, acompañado por el colombiano Walter Viafara, dueño de idéntico registro.
Los dos tuvieron la misma línea en la competencia, pues abrieron con 5.10, altura que superaron en su primer intento, y luego pasaron sucesivamente, sin fallos, hasta el 5.30 ganador. Ambos buscaron romper la paridad en 5.40, pero fallaron sus tres oportunidades y el sitial de honor fue compartido entonces.
«Quise no hacer tantos saltos y economizar las energías, pues arrastraba una molestia en el tobillo. Sabía de rivales complicados que tendría, algunos con marcas por encima de 5.50, pero no se presentaron y eso nos dio algo de respiro, aunque el colombiano se presentó bien y tuvimos los mismos saltos efectivos», consideró Borges, quien tuvo palabras de elogio para el otro cubano de la prueba, Eduardo Nápoles, bronce con 5.20.
«Es un muchacho que va a dar bastante que hacer. Muy aguerrido, técnicamente muy bueno, viene despuntando bien, y con él subirá el nivel de la pértiga en Cuba», concluyó.

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018


¡Atrápame si puedes!


El atletismo cubano cerró a todo tren su actuación en Barranquilla con dos espectaculares coronas de los relevos largos en uno y otro sexo

No había que ser un experto en matemáticas para darse cuenta de que Cuba, ni por asomo, se acercaría a la brutal cantidad de 23 preseas doradas alcanzadas en el atletismo de los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014, pero quedaba la duda de si podrían, al menos, concretar la decena de coronas y terminar al frente del deporte rey en Curramba La Bella.
La primera de esas metas se cumplió con los cuatro cetros logrados este jueves, pero la segunda todavía está en vilo, pues si algún colombiano gana en el cierre del maratón y nadie de Cuba da la clarinada, entonces los anfitriones terminarían como monarcas del campo y la pista en la vigesimotercera edición de la lid multideportiva regional más antigua del planeta.
Pero antes de pensar en ese desenlace hay que hablar de lo ocurrido en el estadio Rafael Cotes en la penúltima jornada de competencias, la cual Cuba saldó con cuatro medallas de oro, dos de ellas en los relevos largos, otra en el triple y una última en la pértiga masculina, prueba en la que Lázaro Borges culminó igualado en la punta con el colombiano Walter Viafara.
Todas esas preseas tuvieron su camino de emociones, pero las postas largas del relevo se llevan el premio, pues supieron rematar en los 400 metros finales luego de recibir los batones con cierta diferencia respecto a los punteros de la carrera. Roxana Gómez y Yoandys Lescay fueron los encargados de cerrar con broche de oro, y lo hicieron a ritmo de crucero, con zancada larga y sostenida, justo lo que necesitaba para implantar un récord (3:29.48 minutos) de los Juegos las mujeres, y los hombres su mejor registro (3:03.87) de la temporada.
Particularmente emocionante fue la demostración de Roxana, quien compitió lesionada y al final tuvo que salir en camilla, pero con la satisfacción de haber regalado la corona a Cuba junto a Zurian Hechevarría, Gilda Casanova y Rose Mary Almanza, esta última monarca en 800, 1 500 y 4x400 metros, récord que ninguna mujer había logrado en la historia de los Juegos, y que costará igualarlo en años.
«Estoy sin palabras en este momento, feliz por el resultado del relevo. Es la primera vez que lo corro en un evento internacional y lo hicimos excepcional», aseguró Almanza, quien agradeció a sus compañeras por el tremendo esfuerzo. Por su parte, Roxana reconoció que arrastraba molestias, pero eso no fue impedimento para seguir en paso de la rival jamaicana y adelantarla en el momento justo, con poco menos de 200 metros para terminar la prueba.
Zurian, quien abrió por Cuba, se vio bastante bien pese a que los 400 planos no son su especialidad, mientras Gilda cubrió el tercer tramo con solvencia, sin dejar escapar a las contrarias, aunque confesó que sintió temor por echar a perder el resultado del relevo.
«No estuve bien en mis pruebas, no he tenido un año nada bueno y eso siempre crea dudas, pero gracias al apoyo del profesor Ricardo Molina, quien me dio mucha confianza para salir a apoyar a mis compañeras, que tanto se han sacrificado por este triunfo», aseguró Gilda.
Los hombres no se quedaron atrás, de hecho, su cierre también fue espectacular, porque Lescay tomó el batón entre el cuarto o quinto puesto y recuperó la diferencia, ejerciendo el papel de líder de la posta y único «sobreviviente» del relevo que ganó hace cuatro años en Veracruz.
«Estos muchachos son muy nuevos, por eso hay que destacar tanto lo que hemos conseguido. Estoy muy contento con mis compañeros y nuestra entrenadora, que nos dio gran confianza. Todos demostramos que no estamos aquí por gusto, demostramos de qué estamos hechos», precisó Lescay, quien corrió con Adrián Chacón, Raydel Rojas y Leandro Zamora.
«En mi caso particular, llevo años tratando de especializarme en remates como los que hice en la carrera y espero seguir mejorando. Aquí tenía la espina clavada de los 400, donde perdí con Luguelín Santos, pero ahora fue diferente», destacó Lescay, quien considera que el nivel centroamericano es cada vez más sólido.



quinta-feira, 2 de agosto de 2018

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018


¡Mujeres de armas tomar!



La porfía de ayer en florete femenino por equipos, ganada a Venezuela 45 toques por 39, reafirmó a las vencedoras como un elenco de armas tomar, resultado que se suma a los de días anteriores para que Cuba gane este deporte y supere la actuación de Veracruz 2014

Foto: especial para Granma, Marcelino Vázquez
BARRANQUILLA, Colombia.— Guarden los instrumentos que el concierto terminó. Así dijeron los esgrimistas, conocedores de que ninguno de los otros siete países contendiente en la lid alcanzaría las seis preseas de oro de los antillanos.
Aunque este jueves los muchachos del florete y las jovencitas del sable, ambas justas por equipos, perdieran en esos choques conclusivos del torneo, las cinco preseas doradas aseguradas resultaban inalcanzables por Venezuela, que marchaba en la segunda posición del medallero, producto de dos primeros escaños.
Valga decir que la mayor característica desbordada por los líderes sobre la plataforma contigua al centro de prensa Puerta de Oro ha sido la combatividad y el compañerismo.
Incansable suena en la sala de competencias la conga improvisada por los tiradores cubanos, que, cuando algunos de sus coequiperos entraba en la liza, el resto del grupo, armado con corneta y un tanque de agua plásticos, y tomando la cazoleta de un sable para hacerla sonar como un cencerro, animaban a los suyos sin que rival alguno intentara aplacar el bullicio a favor de Cuba.
La porfía de ayer en florete femenino por equipos, ganada a Venezuela 45 toques por 39, reafirmó a las vencedoras como un elenco de armas tomar, resultado que se suma a los de días anteriores para que Cuba gane este deporte y supere la actuación de Veracruz 2014.

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018


Rose Mary no es tan mansa


La corredora cubana «dobló» en los 1 500 metros tras su victoria en 800 hace un par de días y repitió la corona. Es la cuarta mujer que logra tal hazaña, y la tercera que lo consigue en unos mismo Juegos




 Foto: IAAF

BARRANQUILLA. – A todos nos asombró que Rose Mary Almanza estuviera inscrita en la prueba de 1 500 metros, que se efectuaría 48 horas después de su victoria en la doble vuelta al óvalo del estadio Rafael Cotes, sede del atletismo en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe. Las razones de la sorpresa estaban claras: Almanza no llegó con tanto rodaje a Barranquilla, y el medio fondo no es un terreno que haya explorado con asiduidad en el pasado.
Sin embargo, la agramontina volvió a saltar a la pista, volvió a marcar el ritmo de la carrera, y nuevamente demostró más fuerza que sus rivales en los metros finales del evento, para rubricar marca de 4:22.14 minutos, superior a la boricua Angelin Marie Figueroa (4:22.52) y a la colombiana Rosibel García (4:23.43), ocupantes del segundo y tercer escaño, por ese orden.
Para Rose Mary esta victoria tiene un sabor especial, pues venció a las dos mujeres que han dominado la prueba en los Juegos desde Cartagena 2006, ambas colombianas, por cierto: Rosibel García y Muriel Coneo.
«Esperaba estar entre los tres primeros lugares, pero me sentía muy bien físicamente y sabía que podía llevarme el oro. Hace rato que no corro 1 500, desde febrero, e internacionalmente no lo había hecho, pero le dije al profesor que íbamos a intentarlo y que iba a salir bien», aseguró Almanza, todavía sin poder respirar en la zona mixta.
La camagüeyana reconoció que había sido un trazado complejo por los tropezones, traspiés y empujones que se dieron en la punta de carrera, donde varias atletas marcharon con un paso parejo. «No querían ir adelante y las traté de adaptar a mi ritmo, eso me ayudó a llegar al final con la fuerza necesaria para rematar», precisó la cubana, que ahora buscará un triplete inédito en el relevo 4x400.
Sin dudas, el paso de Almanza levantó de sus asientos a los pocos cubanos presentes en el Rafael Cotes, quienes también vibraron con la solvencia y la constancia en el heptalón de Yorgelis Rodríguez, monarca inapelable, superando por casi 500 puntos el récord de los Juegos, implantada por ella misma hace cuatro campañas.
La guantanamera de 23 años, una de las heptatlonistas de puntería en la actualidad mundial, fue la mejor en los 100 con vallas (13.60 segundos), el salto de altura (1.83 metros), la bala (14.23m) y la jabalina (48.96m), mientras culminó segunda en longitud (6.23m) y 800 (2:15.50 minutos) y tercera en 200 (24.56s), para totalizar 6 436 unidades.
Aunque salía como amplia favorita, Yorgelis tuvo que mantenerse muy enfocada, pues tuvo una gran resistencia de la local Evelis Jazmín Aguilar, quien rubricó su mejor marca personal con 6 285 puntos, aupada por su gente desde las tribunas. Esa rivalidad permitió que por primera vez en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, dos mujeres superen las 6 000 rayas en el heptalón.
«He cumplido mi objetivo de ganar, estoy contenta. Tenía seguridad de que podría obtener la medalla, aunque no me encuentro al 100% físicamente, lo cual provocó que mis marcas no fueran las mejores. Estaba preparada psicológicamente para soportar la presión del público, porque la colombiana debía discutir conmigo. Ya al final llegué con ventaja y me dediqué a marcar detrás de ella en los 800 para terminar en primer lugar», explicó la guantanamera, segunda mujer –tras Magalys García– que gana en dos ediciones consecutivas el heptalón en los Centrocaribe.
LAS PINCELADAS
Más allá de las coronas alcanzadas en la jornada de miércoles, uno de los puntos más altos de Cuba en el Rafael Cotes fue la plata de Yoandys Lescay con marca de la temporada en la vuelta al óvalo, una revelación teniendo en cuenta que su carrera en preliminares no había llamado la atención. Pero el tunero siguió el paso del dominicano Luguelin Santos, subcampeón olímpico de Londres 2012 y se metió segundo con crono de 45.38 segundos.
Santos logró un notable 44.59, su mejor tiempo del año, y se convirtió en el quinto hombre que baja de los 45 segundos en una final centroamericana, privilegio reservado para el costarricense Nery Brenes (44.84 en Mayaguez 2010), y cubanos Alberto Juantorena (44.27 en Medellín1978-récord de los Juegos), Félix Stevens (44.98 en Santiago de los Caballeros 1986) y Roberto Hernández (44.84 en México 1990).
En otros resultados con podio para Cuba, la balista Yaniuvis López se colgó la plata en una final cerrada contra la trinitaria Cleopatra Ayesh Borel, quien ganó la competencia con un disparo de 18.14 metros en su quinto intento. Hasta ese momento la antillana lideraba la prueba con 18.03, idéntica marca a la de su rival, pero tenía un segundo disparo superior (            17.74 por 17.63).
Por su parte, Liadagmis Povea fue bronce en el triple, la prueba reina de la noche barranquillera, pues en acción estaba la estelar Caterine Ibarguen, dueña del show. La estelar saltadora había anunciado, tras ganar la longitud, que le quedaba su prueba favorita, lo cual, a la postre, fue una especie de anuncio sobre lo que podía lograr.
Y en efecto, Ibarguen rompió la marca de los Juegos (14.57 metros impuesta por ella misma en Veracruz) en cinco de sus seis saltos, pero solo en de ellos, coincidentemente los más largos (14.79 y 14.92), había el viento mínimo permitido para poder homologar un récord. Povea fue una espectadora de lujo y no quiso quedar por debajo, pues mejoró su marca del año hasta los 14.44 que la aseguró en el tercer escaño.
La cosecha cubana la cerró la joven jabalinista de 21 años Yulenmis Aguilar, quien alcanzó un bronce con disparo de 55.60 metros, inferior a los 59.54 de la colombiana María Murillo y a los 56.27 de la puertorriqueña Coraly Ortiz, ganadoras de los dos primeros escaños.
«Venía registrando 60 metros, pero ha sido un año difícil, con lesiones y problemas personales que me han impedido entrenar, sobre todo en los últimos meses. No salió el resultado que esperaba, aunque he ganado mi primera medalla internacional y creo que mejoraré poco a poco», expresó Aguilar, quien reconoció que la desesperación y la falta de ritmo fueron los principales motivos que lastraron su resultado.

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018

Huracán Cuba en Puerta de Oro


Las duplas cubanas de voleibol de playa pasaron como un huracán por las arenas colombianas y completaron el botín dorado

Maylen Delis y Leyla Martinez Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
BARRANQUILLA.– Los pocos cientos de personas que repletaron las escasas tribunas del voli playero en Puerta de Oro salieron contrariados por la inapelable derrota (21-8, 21-14) que sufrieron Diana Rios y Yulli Ayala ante las cubanas Maylen Delis y Leila Martínez, quienes pasaron como un auténtico huracán por las canchas cafeteras.
Las antillanas dieron una disertación de juego fluido, sin errores, con mucha efectividad en el saque, defensa y ataque, golpeando los puntos débiles de la dupla anfitriones, que se vio muy descoordinada y con algo de presión, superadas quizás por un momento que no pensaron vivir, pues pocos pronósticos las colocaban entre las finalistas.
Pese a que las cubanas otro elenco en el duelo decisivo, Leila confesó que habían estudiado también a las colombianas, teniendo en cuenta que, como sede, podían dar la sorpresa y avanzar. Además, la más experimentada del plantel cubano reconoció que el duelo más exigente que enfrentaron fue en semifinales contra Venezuela.
Maylen Delis y Leyla Martinez Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
«Nos concentramos en lo que teníamos que hacer, sobre todo después que nos ganaron un set. En ese momento supimos sacar la casta de Cuba y nos llevamos el decisivo, para venir a defender la corona de Veracruz», explicó Leila, quien fue faro y guía de Maylen, una jugadora joven con la que forma dupla desde hace poco tiempo.
Delis se vio muy segura en la línea delantera, no solo en el pleito con las colombianas, sino en todo el certamen, en el cual las nuestras solo perdieron un set.
Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
NIVALDO Y SERGIO, ORO CON SUSTO
Nivaldo Díaz y Sergio González no tuvieron un paseo de campeones en la final del voli playero, pero lograron superar a la dupla mexicana de Rodolfo Ontiveros y Juan R. Virgen, monarca de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, en un juego de constantes altibajos.
Los cubanos no se presentaron en su mejor jornada, y fueron presa de sus propios errores, sobre todo en la finalización del complejo uno y el servicio, aunque compensaron con un rendimiento defensivo espectacular, y desbancaron a los aztecas en tres parciales ajustados (23-21, 21-18 y 15, 13).
Fuertes en la net y muy seguros atrás, en particular Nivaldo, la dupla de la Mayor de las Antillas sorteó un primer set de múltiples obstáculos, en el cual los mexicanos perdieron la oportunidad de rematar después de haber remontado la desventaja inicial Para el segundo, el panorama dio un giro, y fueron entonces los chicos del Tri quienes marcaron el paso y forzaron el tie break.
«Fue un partido de alta exigencia. Las tácticas que nos planteamos salieron bien, pero hubo algunos errores producto del desgaste, el calor… Además, los mexicanos dieron guerra, se merecen todo nuestro respeto», sentenció Sergio Díaz minutos después de liquidar el encuentro, definido en un tercer set que parecía abierto a favor de los cubanos, pero que Ontiveros-Virgen levantaron hasta pegarse a solo dos unidades.
El empuje de los aztecas fue crucial para presionar a los cubanos, que fallaron demasiadas jugadas de rutina y pusieron en peligro su reinado, que parecía inquebrantable antes de comenzar el evento. «Los primeros partidos no fueron muy intensos. Sabemos que nuestro nivel es elevado y que podíamos dominar sin problemas, pero nunca descartamos a Venezuela, México y Colombia, estos últimos sobre todo por el hecho de ser sede.
«Poco a poco buscamos adaptarnos al clima, al calor, al balón, que es diferente al que hemos usado hasta ahora, y con tiempo ganamos confianza. En la final me salió todo en defensa, superé mis promedios de bolas levantadas, pero ellos estuvieron muy serios, contaron con oportunidades para ganar y las desaprovecharon», destacó Nivaldo, quien pesó muchísimo en el resultado final del encuentro con su extraordinaria faena en la zona zaguera.
Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018

Hitos y maldiciones

Los Juegos Centroamericanos y del Caribe son la cita multideportiva regional más antigua del mundo, fundada hace 92 años. El atletismo no ha faltado nunca a estas lides, por lo que perfectamente puede haber pasado de todo en el campo y la pista, pero no siempre hay espacio para las novedades

La costarricense Andrea Vargas conquistó la medalla de oro en los 110 metros con vallas, con un crono de 12.90Foto: Diario Extra





















BARRANQUILLA.–Los Juegos Centroamericanos y del Caribe son la cita multideportiva regional más antigua del mundo, fundada hace 92 años. El atletismo no ha faltado nunca a estas lides, por lo que perfectamente puede haber pasado de todo en el campo y la pista, pero no siempre hay espacio para las novedades.
Así lo hemos constatado en Barranquilla, donde Costa Rica obtuvo la primera presea dorada de su historia en la rama femenina, y otra mujer, boricua, estrenó un club exclusivo y de enormes exigencias: medallista al menos una vez en distintas citas en 1 500, 3 000 con obstáculos, 5 000 y 10 000 metros, pruebas de medio y fondo que demandan un extraordinario desgaste físico.
Tras 26 vueltas a la pista del estadio Rafael Cotes, la puertorriqueña Beverly Ramos consiguió la plata en los 10 000 y completó un ciclo al que no muchos se han acercado. Por ejemplo, el mexicano Juan Luis Barrios, quien ganó la misma distancia aquí en Barranquilla, es ­monarca también en 1 500 y 5 000, pero nunca ha hecho el grado en los steeplechase (3 000 metros), una modalidad de mayor complejidad técnica.
En cambio, Beverly sí ha arriesgado en cada una de esas pruebas. Sus primeras preseas las consiguió en Mayagüez 2010, donde se llevó el título de los 5 000 y los 3 000 con obstáculos, y el bronce en los 1 500. En Veracruz 2014 repitió en los steeplechase, y ahora en Barranquilla ha completado su vitrina de lauros en las pruebas de fondo de la pista con una sufrida plata en los diez kilómetros.
Si de quebrar hitos hablamos, es obligada la referencia a la costarricense Andrea Vargas, chica de 22 años que dominó las vallas cortas con récord personal de 12.90 segundos, y regaló a su país la primera corona de su historia entre las mujeres, la cual representa, además, tan solo el segundo pergamino tico en la historia del atletismo en los Juegos, tras la conseguida hace ocho años por el corredor Nery Brenes (400 metros), en Mayagüez 2010.
Otro que rompió un maleficio de décadas fue Diego Del Real, quien acabó con la sequía de títulos de México en el martillo masculino, la cual se extendió por 72 años. Como curiosidad, la última vez que un exponente azteca de la especialidad ganó el título fue, precisamente, en Barranquilla, sin dudas una ciudad mágica para los martillistas mexicanos.
Del Real llegó hasta los 74,95 metros, récord de los Juegos, y lo más impresionante, lo hizo en el penúltimo intento, justo después de que el cubano Reinier Mejías lo pusiera a prueba con un 73,28, válido a la postre para el segundo lugar. Ellos fueron superiores al monarca defensor, Roberto Janet, dueño de un 73,11.
Y si esa maldición mexicana cayó finalmente, nadie ha podido acabar con la proeza cubana en el disco femenino, prueba dominada ininterrumpidamente por la Mayor de las Antillas desde 1962, cuando Caridad Agüero puso en órbita el implemento en Kingston 1962.
Cincuenta y seis años después, el disco sigue su camino por las alturas, sin sombras de derrotas en cada una de las últimas 13 participaciones de Cuba en las lides regionales, la más reciente con Yaimé Pérez como protagonista al implantar récord de 66 metros y mejorar su plata de Veracruz.
Sin embargo, Cuba no logra sacarse la piedra en el zapato del salto de longitud entre los hombres, el cual, pese a nuestra gran tradición, no se gana en eventos regionales desde Maracaibo 1998, con Iván Pedroso como figura cumbre. Todos pensábamos que Barranquilla supondría el fin de la sequía, pero una desafortunada lesión de Juan Miguel Echevarría le impidió competir.

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018

Un tren blindado


La selección masculina cubana de balonmano es una roca, un muro de músculos que cuesta trabajo sortear en cualquier sector de la cancha, tanto en sus embestidas mortales cuando atacan, como en su juego defensivo, basado en férreas marcas personales y relevos constantes para cerrar espacios.

Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
BARRANQUILLA.– Jugar balonmano es más complicado de lo que parece. Podemos verlo como un deporte sencillo, a fin de cuentas, se trata solo en meter goles con las manos. Sin embargo, para armar un buen elenco se necesitan de muchos pequeños detalles, conocimientos tácticos y técnicos, y cualidades físicas especiales.
En el balonmano se corre sin cesar, se mueve el balón de un lado a otro, se pelea cuerpo a cuerpo en la zona de marca, donde las batallas son serias. Para aguantar un partido de 60 minutos hay que estar muy bien curtido, y no solo tres o cuatro hombres puntuales del plantel, sino todos los que integran la escuadra.
Cuando uno observa a la selección masculina cubana, incluso antes de que tomen la pelota en la mano y comiencen a driblar y disparar, uno concientiza de que ese equipo es una roca, un muro de músculos que cuesta trabajo sortear en cualquier sector de la cancha, tanto en sus embestidas mortales cuando atacan, como en su juego defensivo, basado en férreas marcas personales y relevos constantes para cerrar espacios.
Así lo demostraron durante la final de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, en la cual desbancaron con relativa comodidad (29-18) a Puerto Rico. Este fue el broche de oro a una actuación impecable en Barranquilla, donde ganaron invictos (5-0), con 172 goles anotados y 85 permitidos, más del doble de perforaciones.
El duelo conclusivo contra los boricuas no llegó a ser un monólogo de Guillermo Corzo, Yankiel Cruzata, Pavel Caballero o Ángel Rivero, algunas de las figuras de referencia en el conjunto, pero Cuba dominó con tranquilidad, martilló en los trances decisivos, sobre todo en la segunda mitad, cuando verdaderamente aplicó su poderío físico (todos los jugadores miden seis pies o más y superan los 75 kilógramos de peso).
«Es el equipo soñado por cualquier entrenador, porque las diferencias entre los titulares y la banca son mínimas. Además, hemos madurado mucho, tenemos una gran coordinación en el sistema defensivo y ofensivo. Mucho ha tenido que ver la inserción de varios de nuestros jugadores en ligas profesionales, lo cual les ha permitido mejorar su nivel competitivo y técnico-táctico», precisó Franklyn Guevara, presidente de la Federación Cuba y comisionado nacional.
Este es el regreso idílico del balonmano cubano a cima regional, no solo por el hecho de retomar una posición de honor que no alcanzaban desde la cita de Ponce 1993, hace ya 25 años, sino también por contar con una generación prometedora, un verdadero tren blindado que debemos seguir de cerca, porque al parecer todavía está arrancado.
Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial
Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial

quarta-feira, 1 de agosto de 2018

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018

El disco sigue volando

Yaimé Pérez ganó el lanzamiento del disco en Barranquilla y extendió el dominio de Cuba en dicha modalidad, la cual ha ganado consecutivamente desde 1962




Foto: Ricardo López Hevia
BARRANQUILLA.– En 1962 Caridad Agüero mandó a volar el disco cubano hasta la cumbre dorada de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, y todavía hoy, 56 años después, el implemento sigue su camino por las alturas, sin sombras de derrotas en cada una de las últimas 13 participaciones de la Mayor de las Antillas en las lides regionales.
Agüero logró una marca de 43.75 metros en la lid de Kingston, Jamaica, y conquistó el segundo cetro de la prueba para Cuba, que había abierto el camino estelar en 1954 gracias Alejandrina Herrera, plateada en 1962. Lo cierto es que, difícilmente, alguna de ellas podía imaginar que a partir de ese momento Cuba no tendría ninguna derrota en la región por más de medio siglo.
La encargada de dar continuidad a la gesta ha sido Yaimé Pérez, quien ha logrado estabilidad y consistencia en la élite mundial, compitiendo casi siempre al lado de la extraclase croata Sandra Perkovic, y su compatriota Denia Caballero, titular mundial y subcampeona olímpica.
La santiaguera estuvo inmensa en el estadio Rafael Cotes, donde quebró el record de los Juegos y dejó atrás una de las asignaturas pendientes que le quedaba en un escenario de relevancia: remontar la distancia inicial de una rival de calibre. La indómita salió atrás con 63.76 metros, inferior al 64.99 de Denia (primer récord de la noche), pero en su segundo intento alcanzó los 66 metros y definió todo.
«Sabia que podía obtener un buen resultado, llevo años tratando de llegar a lo más alto del y es lindo estar aquí. He trabajado mucho con mi psicóloga porque me faltaba confianza y compresión, yo misma me presionaba. Pero he mejorado, quiero seguir luchando y estar en el podio mundial el año que viene», precisó Yaimé, quien a sus 27 años tendrá la oportunidad, dentro de cuatro años, de mantener volando el disco cubano por las alturas.

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018

Cuba ya es segunda y va por más

Tal y como era de esperar, la delegación deportiva cubana que asiste a los XXIII Centroamericanos y del Caribe, Barranquilla 2018, comenzó a «producir» en grande los metales de oro y en la jornada de este martes se habían firmado al cierre de esta edición un total de diez medallas doradas

Foto: Ricardo López Hevia
BARRANQUILLA, Colombia.–Tal y como era de esperar, la delegación deportiva cubana que asiste a los XXIII Centroamericanos y del Caribe, Barranquilla 2018, comenzó a «producir» en grande los metales de oro y en la jornada de este martes se habían firmado al cierre de esta edición un total de diez medallas doradas.
Los judocas Osniel Solís (66 kg) y Magdiel Estrada (73 kg) sacaron del tatami del Colegio Marymounth sendas medallas de oro para Cuba, en el segundo día de competencia de estos Juegos. Apenas había ­pasado el primer minuto de combate, cuando Solís proyectó al venezolano Ricardo Valderrama para colgarse el galardón.
«Fue una proyección en el contraataque que no le dio tiempo a nada a Valderrama. Lo vencí también por ippon en la Copa Panamericana; sin embargo, él no fue el principal rival que hallé en el organigrama, más difícil me resultó el dominicano Wander Mateo, a quien igualmente superé en la competencia continental», afirmó Osniel Solís.
Después le correspondió el turno a uno de los hombres más experimentados del equipo Cuba. Magdiel Estrada siguió el rumbo de su compañero en el tatami para ganar sin complicaciones al boricua Augusto Miranda, porque «mi estrategia consistió en moverlo bastante y sorprenderlo con ataques por la mano contraria», apuntó.
A la actuación del judo hay que sumar la excelente faena reportada en la jornada por los representantes del canotaje (tres oros), el tiro deportivo (cuatro) y la esgrima, tras el título del equipo femenino de espada. En horas de la noche, en el atletismo se reservaban grandes posibilidades de sumar otro pergamino dorado con las actuaciones de las discóbolas Denia Caballero y Yaimé Pérez. Al cierre se conoció de la no presentación del saltador Juan Miguel Echevarría, por una dolencia en una de sus piernas.

XXIII JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE - BARRANQUILLA 2018

Se puede cambiar la historia (+Fotos)


México y Costa Rica acapararon los focos en la tercera jornada atlética en el estadio Rafael Cotes, al conquistar títulos históricos en martillo masculino y 100 con vallas, por ese orden

Foto: Calixto N. Llanes
BARRANQUILLA. – Si de quebrar hitos hablamos en el atletismo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, no podemos dejar de mencionar al mexicano Diego Del Real, primer campeón azteca del martillo desde la cita de 1946, y a la costarricense Andrea Vargas, primera mujer de esa nación que sube a lo más alto del podio en la historia del atletismo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Vargas, de 22 años, dominó sin grandes contratiempos las vallas cortas, al punto de ser la única capaz de bajar de los 13 segundos (12.90). La tica consiguió su mejor marca personal y superó a la haitiana Vanessa Clerveaux (13.07) y a la jamaicana Jeanine Williams (13.11), la primera muy floja en el cierre tras ser la segunda de mejor reacción en la partida, y la otra lastrada, precisamente, por las dificultades en el bloque arrancada.
La corona de Vargas es tan solo la segunda de Costa Rica en la historia del atletismo en los Juegos, tras la conseguida hace ocho años por el corredor Nery Brenes en los 400 metros de Mayagüez 2010. Tanto revuelo levantó el éxito de la vallista que el presidente de su país, Carlos Alvarado, la felicitó por un mensaje de Whatsapp.
«Muchísimas gracias por ese oro, muchísimas gracias por lo que estás haciendo y por representar así al país, ese oro en 100 metros vallas es un orgullo. La verdad representás a las mujeres, a nuestro país, a los deportistas y me siento muy emocionado de mandarte este mensaje. Un gran abrazo y adelante con todo. Bien hecho, muy bien hecho», versaba el mensaje del mandatario.
Foto: Calixto N. Llanes


















Vargas respondió agradecida y aseguró que la competencia fue muy reñida, en la cual triunfó gracias a su preparación. «Sabía que iba a ser una competencia muy fuerte, que probablemente no podría obtener una medalla, pero nada más de creer en el trabajo de mi entrenadora, que es también mi madre, de todo el apoyo de mi familia y la verdad que muy contenta y con mucha satisfacción de poder lograr el oro», sentenció la velocista.
Otro que rompió un maleficio de décadas fue Diego Del Real, quien acabó con la sequía de títulos del país azteca en el martillo masculino. No solo hubo que esperar 72 años para que se repitiera la gesta, también hubo que esperar a que los Centrocaribe regresaran a Barranquilla, al parecer una ciudad mágica para los martillistas mexicanos.
Del Real mandó el implemento hasta los 74.95 metros, récord de los Juegos, y lo más impresionante, lo hizo en el penúltimo intento, justo después de que el cubano Reinier Mejías lo pusiera a prueba con un 73.28, válido a la postre para el segundo lugar. Ellos fueron superiores al monarca defensor, Roberto Janet, dueño de un 73.11.
Foto: Calixto N. Llanes


















«Venia por el título y no salió el resultado. Me faltó un poco de ritmo y técnica, lo que me impidió alcanzar mi mejor marca, que es por encima de 74 metros, aunque no superior a lo que hizo el mexicano. El martillo cubano viene bastante bien, con gran apoyo de los entrenadores, gente con experiencia. Ahora hay que mirar adelante, pensar en los Panamericanos, en el Mundial… no voy a parar hasta que no coja una medalla grande», precisó Mejías, quien repitió su plata de hace cuatro años.
«Vine a defender el oro de Veracruz, pero las lesiones que he tenido durante todo el año me afectaron. Por ejemplo, poco antes de venir para acá afronté molestias en una rodilla y estuve sometido a un tratamiento de células madre, lo cual me sacó del ritmo obtenido en una base de entrenamiento en México. Esos son detalles, pero me voy con la satisfacción de que lo intenté», sentenció Janet.
Foto: Calixto N. Llanes
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Delegação da equipe Reviver embarca para partcipar no Campeonato Brasileiro de Jovens de Atletismo

O sonho de conquistar o pódio nacional começou a ganhar asas hoje. A delegação da equipe REVIVER embarcou com destino ao Campeonato Brasilei...