La velocista Omara Durand conquistó la medalla de oro para Cuba en el Campeonato Mundial de paratletismo que tiene lugar en Dubai, Emiratos Árabes, hasta el próximo 15 de noviembre.
Durand se hizo de la presea dorada en los 400 metros T12 (débiles visuales profundos) en un tiempo de 52.85 segundos, por delante de la ucraniana Oksana Boturchuk (56.02) y la venezolana Greilyz Villarroel (58.66), ganadoras de la plata y el bronce, en ese orden, reseña la estatal Agencia Cubana de Noticias.
De este modo la cubana asegura su boleto a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. Esta es la sexta oportunidad en que la atleta participa en este tipo de encuentro deportivo internacional, donde ha ganado en cinco oportunidades.
Se suman a su lista de éxitos los récords mundiales en los 100, 200 y 400 metros T12.
Según el medio de prensa, Omara Durand aún deberá competir en Dubai en las eliminatorias de los 100 metros.
En esa prueba correrá en el último de los tres heats preliminares junto a la venezolana Villarroel, Yaqin Shen, de China, y Adiaratou Iglesias, de España.
Publicado el Domingo, 10 Noviembre, 2019 - 08:59 (GMT-4)
Cuando afirmamos que Cuba posee una escuela nacional de triple salto no lo hacemos sin base, pues podríamos mencionar a decenas de ellos, entre mujeres y hombres. Hoy tengo el placer de conversar con el villaclareño Jorge Alfredo Reina, nacido el 10 de enero de 1963 en la ciudad de Santa Clara y una de las glorias de este deporte en la Isla.
"Soy hijo del fallecido Jorge Adalberto y de Zunilda. Tengo 2 hermanos, Frank José Reina Abreu y Marta Idalia. Actualmente estoy casado con la brasileña María do Carmo Gonzaga da Mota. Vivo en Manaos y tengo una hija, Claudia Daymaris Reina Rodríguez, que podría haber sido una gran atleta pero decidió ser abogada, un orgullo para mí.
“Mis padres me indicaron los primeros pasos en la vida, siempre me creí un aventurero, dedicaba largas horas a leer todo lo que me caía en las manos. Comencé en la escuela con 4 años porque mi mamá no tenía condiciones para cuidarme. Estudié en 3 primarias y 2 secundarias y en las EPEF (Escuela de Profesores Deportivos) de Villa Clara y Ciudad de La Habana. Después cursé la licenciatura en el Instituto Superior ´Manuel (Piti) Fajardo´, de donde egresé en 1988":
Inicios en el atletismo
“Comencé en una área deportiva llamada Campo Sport con 10 años, en ese entonces cursaba el sexto grado en la primaria ´Juan Oscar Alvarado´ y mi primer entrenador fue Pablo Ciscal Vila.
“Yo era lento, muy delgado y, al parecer, con pocas dotes para el atletismo; así comencé haciendo pruebas combinadas como todos y me destaqué en los saltos. Incluso, yo había tratado de practicar otros deportes pero siempre tuve las puertas cerradas porque era muy bajito. Pude matricular en el atletismo porque un amigo de mi papá era el entrenador de salto”.
Primeras competencias
“En el primer año fui a mis primeros Juegos Nacionales Escolares en Camagüey y obtuve una medalla de oro en salto de altura y bronce en los relevos de 8x50 metros. Pero no fue hasta los 16 que logré sobresalir cuando, en otra versión de los Escolares, gané el salto en longitud con 6 metros 76 centímetros y el salto triple con 15.05, que resultó récord para la competencia en las edades 15-16 años.”
He oído hablar mucho de esa competencia pues ahí conociste al que sería tu más serio adversario nacionalmente hablando...
“En efecto, mi mayor rival en Cuba, el gran y magnífico saltador Lázaro Betancourt Gandulla. De ahí fui llamado para la ESPA Nacional, lo que me permitió entrar al alto rendimiento. Mi primer entrenador a ese nivel fue Mario Rodríguez.
“No sabes lo que sufrí porque en mi primer test de musculación perdí ante las mujeres. Además mi mamá no me dejaba practicar al principio porque decía que el deporte incidiría negativamente en mis estudios... Enloqueció cuando fui el primer campeón panamericano en deporte individual de Villa Clara, así como el primero en ser medallista mundial”.
Cortesía del entrevistado
Recuerdo que viviste tristes momentos por análisis cuyos resultados fueron confusos.
"Pocas personas, entre ellas tú, creyeron en mi inocencia. En el año de 1986 fui intervenido quirúrgicamente de apendicitis en Italia. Meses después, en febrero del 87, obtuve mi mejor registro en el triple salto, en una competencia realizada en Santiago de Cuba.
“Con esa marca gané el derecho a asistir a un Mundial Indoor en Estados Unidos, que se realizó previo al de Budapest, y en el aeropuerto ´José Martí´ me comunican que mi examen antidoping (realizado en un laboratorio de la Policía en Cuba, no en uno especializado en la materia) presentaba sustancias ilegales. No te puedo describir la vergüenza que sentí.
¿Fuiste sancionado?
“A partir de ese momento comencé una lucha por limpiar mi nombre. Yo sabía que no había ingerido ninguna sustancia ilegal y al final gané la batalla aunque salí perjudicado pues, además de perder el Mundial, no me dejaban entrenar oficialmente. Lo hacía por mi cuenta, fuera del equipo, sin entrenador. No tenía ninguna preparación, ni física ni psicológica, sin condiciones de nada, a pesar del magnífico resultado en Santiago de Cuba.”
Cuando se supo que estabas “limpio” ¿cuál fue la reacción?
“ Los atletas, entrenadores y amigos después de saber que había sido un error la cuestión del doping tuvieron diversas reacciones: algunos lo vieron como algo que no debería haber sido divulgado sin tener la certeza, otros continuaron teniendo sus dudas; muchos decían: ´vamos a ver si salta ahora´. La respuesta fue clara, aunque es cierto que en los Panamericanos de Indianápolis, mi primera competencia después de eso, estuve mal. Pero, sin entrenar, ¿quién gana?”
Si hablamos de tu técnica al saltar, ¿qué me dices? ¿por qué triplista?
“Comencé a saltar triple por la lectura de un pequeño libro que analizaba la técnica de 2 saltadores de la época, un polaco y un ruso.
“Se trataba de dos vertientes: la rusa con parábolas de saltos más altas y de más fuerza; la polaca, con parábolas de saltos más bajas y mejor aprovechamiento de la velocidad. Yo me dediqué a la técnica rusa con una variante de Cuba en la cual las parábolas no eran tan altas y la velocidad era mayor en los contactos con la pista. Mientras, el movimiento de los brazos era una mezcla de la técnica polaca y rusa, algo que el brasileño Joao Carlos de Oliveira ejecutaba con gran maestría.
“Mi técnica tal vez no era la mejor, pero Betancourt y yo establecimos un divisor de aguas entre las técnicas actuales y las que teníamos en Cuba, nuestro aporte ayudó a tener mejores saltadores en la actualidad. Reconozco el papel que desempeñaron en mi vida deportiva mis entrenadores: Pablo Ciscal, cuando comencé en Villa Clara en 1973 y hasta 1979, quien me enseñó el espíritu competitivo que hasta ahora perdura; Mario Rodríguez, en la ESPA, que me hizo un atleta competitivo.
“Por último, un ex jugador de béisbol profesional que se convirtió en el mejor entrenador de saltos de Cuba, Julio Bécquer Pino, quien me enseñó lo que era ganar, lo que era luchar; me enseñó a no desistir.
“Formaron una cadena eslabonada desde el principio hasta el fin.Yo no era tan rápido como otros saltadores y mucho menos fuerte que Lázaro Betancourt. Apenas un tanto habilidoso y con gran poder de saltos, eso sí. Mis mejores saltos eran el primero y el último, muy largos los 2.
Recuerdo que el año 1989 le reportó grandes lauros al atletismo cubano empezando por el Mundial bajo techo escenificado en Budapest, Hungría, donde el Príncipe de las Alturas estableció el aún primado del orbe invernal de 2 metros 43 centímetros.
“Aquella hazaña de Javier Sotomayor la viví yo, como ví la final de los 60 metros ganada por Andrés Simón. Ambas competencias se robaron el show de los informativos mientras en el triple 2 cubanos subimos al podio y prácticamente pasamos inadvertidos”.
Cortesía del entrevistado
Es cierto, tú lidereaste hasta el final, cuando el estadounidense Michael Conley saltó 17,65 y superó tus 17,41. De esta forma quedaste segundo y Juan Miguel López con 17,28, tercero.
“Tienes buena memoria. También en ese año 1989 tuve otros buenos resultados: fui segundo en los Juegos de los Ejércitos Amigos, perdiendo ante el campeón olímpico Kristov Markov, de Bulgaria. Yo salté con una costilla quebrada en la competencia. Hoy, al cabo del tiempo, me pregunto cómo pude hacerlo.
“A continuación me impuse en los Campeonatos Centroamericanos en San Juan, Puerto Rico y después en la eliminación de la Copa del Mundo en Bogotá, Colombia.
“En San Juan, nuevamente el Soto centró los titulares con sus 2,44 metros, récord del mundo al aire libre. Era nuestro orgullo y no tenía la culpa de que la prensa deportiva, salvo honrosas excepciones, se dieran cuenta del triunfo de los demás.
“Ya al final de temporada competí en la Copa del Mundo de Barcelona, en ambos casos, sexto, merced a mi precaria condición física que me condujo directamente al hospital ortopédico ¨Frank País¨ .”
Lástima, porque tú eras de los favoritos para ubicarse en el podio.
“Sí, pero además de viejas lesiones, mi rodilla comenzó a dar problemas y solamente pude saltar 16,36 metros para el sexto lugar. Fue así que lamentablemente, comenzaron mis visitas al quirófano; primero, en 1990 por la rodilla derecha.
“Después la rodilla izquierda y, en inicios de 1992, nuevamente la derecha. Entre estas 3 cirugías surge una pléyade de saltadores de triple, con el portentoso Joelvis Quesada a la cabeza, y no tuve otro remedio que retirarme del escenario competitivo. Se escapó mi oportunidad olímpica ya que a Los Ángeles 84 y Seúl 88 no fuimos y ahí pudiera haber hecho historia, sobre todo en la cita sudcoreana, como tantos otros deportistas de varias disciplinas”.
9 años estuvo en el seleccionado nacional Jorge Reina quien debutó internacionalmente en 1982, cuando La Habana organizara los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Allí el joven de 19 años se ubicaba tercero en el podio con brinco de 16 metros 62 centímetros. En el 83, en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo realizado también en La Habana fue primero con 16,95 metros.
“Ese año me había preparado bien y así logré el cetro con 17,05 en los Juegos Panamericanos en Caracas, Venezuela. Esa misma temporada quedé segundo, con 16,95, en la entonces tradicional competencia de los Ejércitos Amigos, que tuvo por sede a la capital cubana”.
1984 traería la primera ausencia del deporte cubano a los Juegos Olímpicos, esa vez en Los Ángeles. En 1986, tras su operación de apendicitis ganó la plata en el Iberoamericano de La Habana mientras en Indianápolis 87, después de su regreso por el supuesto doping, quedó sexto y tras nuevamente la ausencia cubana a los Olímpicos de Seúl , fue segundo en unos Juegos de la Amistad efectuados en La Habana con 17,34.
“Así regresé para mi ciudad natal, Santa Clara y comencé a trabajar en la EIDE ´Turcios Lima´; después estuve en un contingente agrícola, y luego fui convidado a viajar a Brasil como entrenador por Cuba Deportes. Conocí a mi actual esposa, nos casamos en mi terruño y viajé para Manaus, Brasil, lugar donde vivo actualmente.
” Me desempeño como entrenador de saltos aunque hasta la fecha no tuve la suerte de tener una atleta de salto que participe en grandes campeonatos, más ya tuve lanzadores de jabalina, me considero un entrenador de iniciación y no de alto rendimiento.”
Cortesía del entrevistado
¡Cuántas anécdotas debes haber vivido en el gigante sudamericano!
“En este país tuve el placer de conocer al gran triplista Nelson Prudencio, quien me dio una de las mayores satisfacciones de mi vida al escuchar de su boca que yo era un gran saltador y que él me admiraba por mi forma de saltar.
“En Cuba se podían contar con los dedos de una mano los que pensaban igual: el periodista Juan Velázquez, quien había sido triplista de la selección nacional, y una tal Julita Osendi, que desde su trinchera en el Noticiero de Televisión siempre me defendió. Jajaja. Ahora me río pero aquellos fueron momentos duros.”
¿Podrías hacerme una consideración del estado de salud del atletismo cubano en la actualidad? ¿La presencia de una de salida del deporte, Yipsi Moreno, al frente de la comisión nacional?
“No. No soy capaz de hacer una valoración del atletismo cubano actual, porque llevo mucho tiempo fuera de la Isla; pero, claro que veo muy bien que una atleta tan corajuda y con tantos resultados internacionales como Yipsi guíe a los muchachos en los que está el futuro de nuestro campo y pista”.
Siempre te recuerdo como un joven muy serio, calladito ¿eras así nada más o hacías el papel cuando yo llegaba con la cámara de la televisión?
“Muchacha, si yo no paraba , fíjate que a mí me decían diferentes nombretes. En la primaria era ´Coco Mandinga´ porque era así de feo; cuando entrenaba era ´Botica´, porque mi mamá no quería comprar tenis para mí sino botas.
“En el equipo nacional, Juantorena me puso el apodo de ´monito de bolsillo´, porque siempre estaba saltando y fastidiando, no descansaba”.
En 9 años en el seleccionado nacional ¿con cuántos triplistas de élite te codeaste?
“Tuve el privilegio de conocer, primero a los nuestros: Lázaro Betancourt, Lázaro Balcindes, Héctor Marquetti, Juan Miguel López, Yoelvis Quesada, Aliácer Urrutia y muchos más que surcaron y dieron las semillas para la creación de nuestra escuela mundialmente famosa de saltadores de triple salto.
“Extranjeros de la talla de Willie Banks, Kristov Markov, Jack Udmaaed, Steve Hanna, Michael Conley, Jonathan Edwards y varios más que harían nuestra lista interminable.
“Los triplistas cubanos formábamos una familia que, hasta ahora, sigue estrechamente ligada por los hilos de nuestro deporte. Les deseo a todos los nuevos atletas que continúen un sendero victorioso, mostrando al mundo que somos una potencia en el salto triple”.
Por tus palabras se deduce que existe una escuela cubana de triple?
“Claro que sí. La tenemos y me enorgullezco de ser parte de su historia. Nuestra técnica y nuestros resultados son referencia en el mundo. Me apena que todavía no ganamos una medalla de oro olímpica, algo que creo está al doblar la esquina.”
Voy a hacer uno de mis acostumbrados paréntesis que esta vez sirve para poner broche final a esta amena charla con Jorge Reina: cada vez que observamos una final universal de triple salto, en los últimos años, no es difícil sumar hasta 5 cubanos, lo que lamentablemente hay varios compitiendo bajo otra bandera, ganando con otros colores, ¡pero cubanos siempre!. O sea, concuerdo 100% con Reina: ¡sí existe una escuela cubana de triple salto y nuestro entrevistado es un honroso ejemplo!.
La habitual carrera Marabana se efectuará este domingo para celebrar los 500 años de la fundación de La Habana
32 edición de Marabana Foto:Ricardo López Hevia
En menos de 48 horas más de 6 000 corredores inundarán las calles de la capital de todos los cubanos para celebrar su 500 cumpleaños.
Con representación de atletas en las modalidades de 42, 21, 10 y cinco kilómetros, tendrá lugar la XXXII edición del Maratón de La Habana, Marabana 2019, dedicado también en homenaje al 115 aniversario de la participación de Félix, el «Andarín», Carvajal en las Olimpiadas de San Luis 1904 y al 70 de su muerte. En su honor sonarán miles de silbatos a las 6:30 de la mañana, cuando se de inicio a la carrera desde el Parque Central.
El recorrido culminará en el punto de partida, e incluirá lugares de interés histórico como el Museo de la Revolución, el parque 13 de Marzo, la Tribuna Antimperialista y la Plaza de la Revolución José Martí.
Por primera vez se dispondrán de tarimas de animación en varios puntos del circuito como Prado y Malecón, el círculo social 1830, la histórica esquina de 23 y 12, además de las intersecciones de Carlos III y Boyeros y Prado y San Rafael.
El evento está avalado por la Asociación de Maratones Internacionales y Carreras de Distancia (AIMS, por sus siglas en inglés) y el objetivo es que se inserte en el circuito mundial de grandes maratones como los de Nueva York, París y Londres, entre otros.
Como premio, los ganadores podrán asistir a la media maratón de Barcelona del año próximo.
Encontrar o ritmo ideal ajuda a combater lesões, cansaço e sabotagens psicológicas.
Por Fernanda Silva
Apesar de ser um grande companheiro do corredor, o relógio pode atuar como um inimigo. E vencê-lo nem sempre é fácil. Por isso é fundamental saber qual é o ritmo certo para você, o chamado Pace, medido em minutos por quilômetro. Essa ferramenta ajuda o atleta a alcançar o resultado esperado por ele dentro de suas limitações, sem cometer erros ou exageros que possam comprometer seu desempenho.
“Todo corredor precisa ter clareza sobre quais são suas possibilidades na corrida”, defende o treinador Miguel Sarkis, diretor técnico da assessoria esportiva que leva o seu nome. “Para isso, é importante determinar o Pace mais adequado e possível para aquele momento, para não prejudicar todo o treinamento feito, nem causar estresse emocional pelo resultado não obtido numa prova, por exemplo” – completa o treinador.
Para definir o ritmo ideal, primeiro é preciso analisar a sua rotina de treinamentos, a sua capacidade física atual e quais são as metas a serem traçadas – nesse sentido, a orientação de um treinador é indispensável. Alguns cálculos, porém, ajudam muito na tarefa de descobrir a melhor velocidade para a corrida. E eles valem tanto para corredores iniciantes como para os mais avançados.
O importante é adequar o ritmo ao seu nível de condicionamento. “O Pace ideal é o ritmo no qual você consegue economizar energia, evitando o desperdício e, se possível, deixar uma sobra para o final”, calcula o treinador Nelson Evâncio.
Para saber o seu Pace é preciso medir o ritmo em minutos por quilômetro (min/km), ou seja, marcar em quanto tempo você percorre 1 km. Existem diversas fórmulas matemáticas que ajudam os corredores a descobrirem o ritmo ideal para cada tipo de prova. O treinador Nelson Evâncio, propõe o cálculo de VMA (Velocidade Máxima Aeróbica). Entenda:
>> Primeiro Passo Faça um teste de 3 km em pista e transforme o tempo total em segundos. Depois calcule seu Pace na distância. Exemplo:
3.000 metros = 12 minutos 12 x 60 segundos = 720 segundos 720 segundos divididos por 3.000 ou 3 km = 240 segundos/60 = 4 min/km cada quilômetro.
>> A fórmula Hora de calcular seu ritmo ideal nas outras distâncias. A fórmula proposta é a seguinte: – 3 km/3.000 metros = 100% da VMA – 5 km/5.000 metros = 97% da VMA – 10 km / 10.000 metros = 93-94% da VMA – 21 km/ Meia-maratona = 88% da VMA – 42 km/ Maratona = 84% da VMA
>> Calculando o Pace (4 min / km como base ou 240 segundos)
- 5 km/5.000 metros = 240 segundos x 1,03 (97%) = 247 segundos = 4min07s / km - 10 km/10.000 metros = 240 segundos X 1,07 (93%) = 257 segundos/km = 4min17s / km - 21 km/Meia Maratona= 240 segundos x 1,12 (88%) = 269 segundos/km = 4min29s / km - 42 km /Maratona = 240 segundos x 1,16 (84%) = 278 segundos/km = 4min38s /km
PREMIER 12
Los peloteros no nos dejan dormir
Cuba venció a Australia y está madrugada el reto es mayor, pues la avalada Sudcorea, campeona defensora, es la puerta de entrada a la segunda fase del torneo
Lázaro Blanco hizo un espectacular relevo desde el capítulo inicial, al cual llegó con las bases llenas y sin out y aplacó la rebelión australianaFoto:WBSC
Hubiera querido que Gracial diera una de las soberanas líneas que salen de su bate, porque de que está fuera de control y de seguridad en la caja de bateo, de eso no hay dudas, pero de que al matancero le sobra vergüenza también es una verdad tan grande como su majestuosidad beisbolera. Lo vi apenado, incluso con la bombeada conexión al central, lo justo para que decidiera un partido clave, de vida o muerte, pero que no debió, por lo mostrado por el rival, ser tan estresante.
Sin embargo, fue la de este jueves otro inicio de madrugada en la que tuvimos que sufrir, aunque esta vez la victoria nos abriera su puerta. Australia no nos ha vencido como Canadá, pero desde 2004 viene apretando a nuestras selecciones. Aquel año, en la final olímpica de Atenas, la astucia de Carlos Tabares, y la falta de repetición de las jugadas en televisión, nos salvaron de una frustración. En el segundo Clásico Mundial, en 2009, fue Yosvani Peraza, en el octavo capítulo, con un jonrón con uno abordo, quien borró el marcador de 4-3 para vencer, otra vez con lo justo: 5-4. Y en el mismo evento, pero de 2017, Alfredo Despaigne, con las bases llenas, la mandó a volar por encima de las cercas del Tokio Dome, para vencer, también con un apretado marcador de 4-3.
¿Pero cuál es la diferencia con este Premier 12 de la reiterada pizarra apremiada, y en extrainning, y nuevamente por la mínima, 3-2, ante los de la isla continente? Pues que este equipo australiano no se parece en nada a aquellos, este no exige como los anteriores, porque carece de profundidad en el picheo y porque la calidad de los bateadores, algunos los mismos de entonces, ya ha mermado con el tiempo. Pero hay otra, el equipo cubano está aquejado de un mal para el que sigue sin cura, al menos hasta hoy: sus bateadores no encuentran la manera de poner la bola en juego, no digo dar jonrones como Omar Linares, Orestes Kindelán o Antonio Muñoz, es chocar con la pelota.
La prueba fue este partido crucial en el que se alcanzó el triunfo. Yoshua Guyer es un lanzador discreto, actúa en la liga de su país, y no lo hace allí como abridor, sino como relevista, pero le tiró a la ofensiva cubana cuatro capítulos completos sin que nadie le llegara a circulación, es decir, hasta ese momento estaba con faena perfecta, sustentándose en cinco ponches y en el nulo trabajo de sus adversarios para identificar sus cómodos envíos. Como no es un abridor, entró en su zona límite y en el quinto le marcaron dos y tuvo que abandonar el choque. Algo similar ocurrió con los otros cuatro que le siguieron en la lomita, quienes alcanzaron llevar el partido más allá de los nueve episodios haciendo fallar a los hombres clave de Cuba en los momentos decisivos, lo que tensó exageradamente el encuentro.
Si la Mayor de las Antillas sigue con aspiraciones de pasar a la segunda etapa del Premier 12 es porque su pitcheo es la mejor cara de esta selección. A pesar de lo desacertado, creo que más en el orden sicológico que en el de sus cualidades técnicas o tácticas, del abridor Bladimir Baños, el cuerpo de lanzadores volvió a sostener a todo el país. Lázaro Blanco estuvo inmenso en cinco y un tercio, y aún más en ese inning de apertura al cual llegó con las bases llenas y sin out para liquidar por asfixia el ataque de los canguros. La verdad es que la gran pregunta es ¿cómo el mejor serpentinero de Cuba en los últimos cinco años no fue el designado para iniciar un duelo tan importante? Freddy Asiel, en un novedoso rol de relevo, se vio aplomado y dominante, igual que Raidel Martínez, a quien no le debieron entregar la bola en el noveno, después de cumplir cabalmente su función. Y Liván Moinelo, ¿verdugo ayer y héroe hoy? demostró que él no es el picher descontrolado de su aparición con Canadá. A golpe de disparos de 95 millas y su rompiente en la punta del home se colgó a su equipo arriba, y con responsabilidad y colmado de todo su abolengo, reinó y decidió para los suyos.
El picheo cubano en sus dos días de trabajo ha ponchado a 26 rivales en 19 entradas y siempre ha tenido que trabajar bajo la presión por la falta de empuje de los maderos.
Creo justo consignar que si bien Australia no es ese medidor para otorgarle a quien le venza una alta nota, frente a Cuba salieron a disputar su juego, sin complejo de inferioridad y siempre aspirando a la victoria. Defendieron a sus modestos lanzadores hasta con los dientes, como lo hizo, en sensacional atrapada, su patrullero central, Aaron Whitefield sobre el mejor batazo que ha pegado Erisbel Arruebarruena en la justa, recostado a las cercas del jardín central.
También hay que decir que, aun con las carencias ofensivas, el elenco cubano peleó el juego tras el letargo de los cuatro primeros innings. Y no se puede dejar de ponderar a Yordanis Samón, el mejor bateador del equipo, esta vez con tres imparables en cuatro turnos y una carrera empujada. Samón y Roel Santos, con dos, pegaron cinco de los siete inatrapables de la Mayor de las Antillas en su segunda aparición en el Premier 12.
Para enfrentar a Australia, el mentor Miguel Borroto hizo ligeros cambios en la alineación, aunque creo que debió incluso ser más proactivo en esas transformaciones, enviando a Raúl González de titular por César Prieto, porque el avileño es de los jugadores de más aportes ofensivos en los últimos años en las selecciones nacionales, y colocó en el último puesto a Arruebarruena.
Se viene ahora un desafío a un nivel altísimo, para el cual el elenco cubano ni es favorito, y a juzgar por lo mostrado hasta ahora, se ve bastante lejos de un rival como Sudcorea, que no juega una pelota espectacular, pero sí muy efectiva en los fundamentos del béisbol. Su pitcheo es una obra de arte, con roles exactamente definidos; una defensa que brilla por su anticipación a las jugadas, lo cual la hace sentirse más cómoda, y con una ofensiva que no le mete miedo al susto, pero que constantemente pone la bola en juego.
Conozco, como todos los que amamos este deporte, de las falencias que nos atraviesan hoy, muchas de ellas expuestas sobre el terreno en este torneo, pero cuando hablo de pelota no puedo pensar de otra forma que no sea en la victoria. Por eso creo que a Sudcorea hay que jugarle con la impronta del béisbol latino, esa que nos hace tener un temperamento sanguíneo, hay que ser agresivo, rápido en las bases, arriesgar, poner a prueba al contrario. Pero para eso es necesario mover más el orden al bate, hacerlo más veloz. No hay nada que perder y mucho que ganar, y aunque crean que estamos locos o ciegos de pasión, a la mismísima campeona del primer Premier 12 y a la titular olímpica de 2008, se le puede ganar. No es hora de pensar ahora en cuentas de posibles empates o en especulaciones sobre otros resultados, el objetivo es Sudcorea.
Y sigo pensando en que Gracial, que ayer partió un bate para no partírselo el mismo en la cabeza, y Despaigne, tienen una tercera oportunidad ante un picheo con alguna similitud al que ellos han bateado en los dos últimos años en la liga japonesa. La madrugada que viene será igual de estresante, pero que bueno que los peloteros no nos dejen dormir. Digo como el primer día de este Premier: Voy a Cuba.
Premier 12
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CUB
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G: Liván Moinelo. P: Josuha Tols. Jr: Tim Kennelly
Canadá infligió un duro revés al equipo cubano en su estreno en el Premier 12, sin embargo esto empieza ahora; el reto es mucho mayor, pero no imposible
El derecho Philippe Aumont congeló los bates cubanos en el estreno del Premier 12 en la llave CFoto:Desconocido
Canadá, una vez más Canadá, deja a una escuadra cubana de béisbol prácticamente sin argumentos en el terreno. Es cierto que esta vez, en el estreno del grupo C del Premier 12, con asiento en Seúl, capital de sudcoreana, hubo una mejor cara, pero, otra vez sin poder sonreír. De nuevo el derecho Philippe Aumont desconcertó a una versión nacional de la Mayor de las Antillas, en un juego que además de la insolvencia al bate, dejó lagunas a la defensa que terminaron por redondear la victoria de los de la hoja de maple con marcador de tres carreras por cero.
Ante los embrujados envíos de Aumont durante ocho entradas, la ofensiva cubana se quedó literalmente anonadada, sin respuesta y con muy poca idea de cómo conectarle al espigado derecho. Una vez más el ataque cubano, incluyendo los muy encumbrados jugadores de la liga japonesa, se vio extremadamente débil.
Un resumen de la letalidad de Aumont sobre el elenco antillano se resumen en:
Los jardineros de Canadá no realizaron, mientras él estuvo en la lomita, ni un out, y solo tuvieron dos lances: los jits de Yordanis Samón y Yovani Alarcón.
En dos tercios solo hizo 64 lanzamientos.
Cinco de los ocho capítulos los retiró de uno, dos y tres.
De los ocho episodios en los que trabajó, en siete retiró al primer hombre.
Ponchó a nueve y regaló un solo boleto.
De los nueve ponches, seis se los dio a Yurisbel Gracial (2), Alfredo Despaigne (1) y Frederich Cepeda (3), entiéndase, tercero, cuarto y quinto hombres en la alineación.
¿Cómo lo hizo?
Con un excelente concepto de pitcheo, basado, primero que todo, en su control, y en el que primaron sus lanzamientos de rompimientos, que hacían la variación muy cerca de la zona de strike y caían en zona mala, confundiendo a los bateadores. No lo logró acudiendo a la velocidad, pues cuando le puso a la bola, su recta no pasaba de las 91 millas, aunque es cierto que después de bordar con sus rompientes, un lanzamiento con esos indicadores en el velocímetro parece mucho más rápido.
Y lo consiguió porque los bateadores cubanos fueron incapaces de ajustarse, en al menos tres turnos, frente a sus comandos de picheo.
Esa fue la principal causa de la derrota, es decir, las virtudes de Aumont y la ineficiencia de una alineación que vio cómo 11 de los 12 ponches que se tomaron los caribeños, congelaron los maderos del segundo, tercero, cuarto y quinto, es decir la columna vertebral de la ofensiva de cualquier conjunto de pelota.
Si a eso le sumamos que los episodios cuarto y octavo, en los cuales los canadienses fabricaron una y dos carreras, respectivamente, fueron para cero en el pizarrón, entonces queda claro que no había cómo encontrar la senda del triunfo. En el acto cuatro, un inofensivo elevado al jardín derecho cayó inexplicablemente delante de las piernas de Yurisbel Gracial, y lo que debió ser el primer out se convirtió en doble, luego vino el jit de Michael Saunders para fletar la primera. De no haber fallado el patrullero yumurino, la entrada culminaría con elevado al derecho y un fácil lance por el campo corto, según lo que fue después a la hoja de anotaciones. En la escena ocho también hubo tres posibilidades de out antes de que se anotaran las dos carreras por el descontrol del astro de los Halcones del SoftBank japonés, Liván Moinelo.
Es justo destacar que el derecho tunero Carlos Juan Viera lanzó una gran pelota, aun cuando boleó a cuatro hombres en cinco y un tercio, ponchando a siete rivales y tolerando tres jits, uno de ellos el controvertido elevado del cuarto capítulo, lo que demuestra la acertada designación del mentor Miguel Borroto. Las palmas también para el camagüeyano Yariel Rodríguez, prácticamente intransitable. Ellos fueron protagonistas en este estreno, a pesar del fracaso.
Creo que fue un buen juego de pelota en el que tiene que haber un ganador y un derrotado, y opino, además, que si bien Sudcorea, de local y con sobrados criterios para sustentar su condición de favorita de la llave C, es un hueso duro de roer, no todo está perdido. El reto en un certamen corto como este no pasa solo por la calidad de los rivales, sino por expresar en el terreno las verdaderas potencialidades de un equipo, esas que el elenco cubano tiene, y que ha de explotar en las siguientes dos salidas, aun cuando haya que hacer cambios en el lineup ante Australia, buscando eficiencia y eficacia, pues también en un calendario corto no hay tiempo para que alguien se recupere; si no salen los batazos habrá que recurrir a una alineación de más tacto, más rápida y en la cual se exploten otros recursos como la velocidad de home a primera, y en las almohadillas, como lo intentó el propio plantel de Canadá, que sacrificó a su cuarto bate Michael Saunders, de diez años en las Grandes Ligas, para buscar una más en ese octavo capítulo, donde hicieron dos.
El reto es grande, mucho más grande que la noche que acabamos de vivir, pero no imposible; jugamos un buen béisbol ante los canadienses y debemos hacerlo mejor ante australianos (hoy a las 10:00 pm) y sudcoreanos (día 8, a las 4:00 am). ¿Los japoneses? No creo justo cargar contra Gracial y Despaigne, que si batean con Fukuoka y con Cuba no; en la liga nipona son más de 140 partidos y no siempre salen airosos, lo que pasa que en ese esquema largo hay tiempo a recuperarse, en este no, solo vale lo que haces en el día, porque después quedan solo dos jornadas y estás obligado a todo o nada. Ellos saben que son los horcones de ese equipo, apostemos por ellos, apoyémosle. Esto empieza ahora, no se ha acabado.
Este jueves, en las primeras horas de la madrugada estaremos junto al equipo Cuba, junto a Despaigne y Gracial, Cepeda y Arruebarruena, porque si nos ponchamos con ellos, también buscaremos con ellos el jonrón.
Un total de 21 naciones se presentaron en la capital cubana para competir durante sábado y domingo en un evento que otorga puntos para el escalafón continental y que tiene categoría 1.2 de la Unión Ciclística Internacional
Poco probable era que Cuba lograra doblar con la medalla de oro en uno y otro sexos durante el XIX Campeonato de Ciclismo de Ruta del Caribe, pero Heidy Praderas y Félix Nodarse destrozaron ese mal augurio y llevaron la alegría al malecón de La Habana, tras ganar las dos pruebas de fondo.
Un total de 21 naciones se presentaron en la capital cubana para competir durante sábado y domingo en un evento que otorga puntos para el escalafón continental y que tiene categoría 1.2 de la Unión Ciclística Internacional.
A pesar que el circuito escogido fue el malecón de La Habana, ello no significó que las carreras fueran un paseo para los mejores velocistas inscritos en la lid por tratarse de un segmento plano. El fuerte viento que sopló de oeste a este afectó a todos los competidores cuando daban la vuelta a la altura de la calle 12 y la avenida Malecón, para retomar el trayecto en dirección a Prado.
Tras quedar en la fecha sabatina con la medalla de plata en la prueba de contrarreloj, la cubana Heidy Praderas atacó con toda su fuerza en la competencia de ruta (69.6 km) y se alzó con la medalla de oro, en tanto sus compañeras de equipo Iraida García e Idaris Cervantes se llevaron los metales de plata y bronce por ese orden.
La gran favorita, la trinitaria Alexi Costa, concluyó en cuarto lugar debido al buen trabajo del elenco cubano, que neutralizó sus intentos de salida para comandar la carrera.
La estrategia marcada por el cuerpo de entrenadores de Cuba salió a la perfección. Cervantes encabezó las dos primeras vueltas a un circuito de siete segmentos, pero desde la tercera manga Praderas se soltó en solitario y amplió su ventaja con respecto al pelotón principal cada vez que pasó por la línea de meta.
Para la sexta vuelta la joven espirituana aflojó un poco la velocidad y esperó por la experimentada Iraida García, quien se puso a rueda con ella y no fue hasta los metros finales que Praderas volvió a sacar el extra para quedarse con el primer lugar, en un duelo que terminó en felicidad cuando ambas marcaron el mismo tiempo (2:18.07 horas) y observaron que Cervantes cruzó en tercer lugar (2:23.12 horas).
«Ganar en casa es grandioso, quería lograrlo en este bello circuito. Estoy satisfecha con la carrera ya que en la contrarreloj del sábado quedé segunda por algunos desperfectos en la bicicleta, incluido un ponche en una de las ruedas cuando quedaban tres kilómetros», comentó Heidy Praderas.
Si el recorrido para las mujeres tuvo dominio de las cubanas de principio a fin, entre los hombres no ocurrió lo mismo durante el desarrollo de la caravana multicolor. Se trató de una prueba donde tomaron parte 79 ciclistas para completar 11 vueltas en un recorrido de 117,6 km.
Hasta la novena etapa no hubo una escapada significativa. El grupo trabajó compacto bajo el sofocante calor del mediodía dominical. Pero la tregua fue hasta ese momento, cuando seis aventureros incrementaron la fuerza de pedaleo y se «fugaron» del resto de los adversarios.
Tan fuerte rodaron que dos de ellos se quedaron sin energía para seguir el ritmo de la carrera. Solo los cubanos Félix Nodarse y Emilio Pérez, junto a Óscar Quiroz (Belice) y Larry Lutin (Guadalupe) llegaron a los metros finales en un electrizante final, donde Nodarse se colgó la presea de oro apenas por delante de Quiroz (plata) y Lutin (bronce), todos con el mismo crono (3:10.01 horas).
«Vencí gracias a que Emilio Pérez hizo un trabajo de desgaste sobre los otros dos rivales en los kilómetros finales, el resto del equipo (Alejandro Parra, Pedro Portuondo y Yan Carlos Arias) hizo lo necesario para que el pelotón no nos cazara tras la fuga. Este éxito significa que el ciclismo masculino cubano puede triunfar internacionalmente», dijo Nodarse.